“Correr contra el viento es la única forma de alzar el vuelo”
Construyendo futuros con los pueblos del Sur
Café ecológico de Cuba — comercio justo desde 1987
Soberanía alimentaria y agroecología
Electrificación solar en Guamá, Santiago de Cuba
Las mujeres son el corazón de nuestros proyectos
Martes 13 de octubre · Madrid
Cuba y la revolución fotovoltaica. Encuentro con el CIES, Centro de Investigación de la Energía Solar (Santiago de Cuba). 19:00 h, sede de la CESC (C/ San Cosme y San Damián 24, metro Lavapiés).
CASI CUARENTA AÑOS DE ESPERANZA CON LAS MANOS OCUPADAS
En la acampada de Sol, entre lonas blancas y azules, cuelga un cartón escrito a mano con unos versos de Silvio Rodríguez. Hablan de la esperanza, de qué cosa seríamos si dejáramos de creer en ella. Alguien se tomó el trabajo de copiarlos con rotulador y colgarlos en medio de una plaza, en medio de la lluvia, en medio de todo. Y al verlos, pensamos que esos mismos versos podrían estar colgados también en nuestra sede, o en cualquiera de las comunidades con las que trabajamos desde hace casi cuarenta años.
Porque no hemos crecido en tiempos fáciles. Hemos visto guerras que se eternizan, bloqueos que asfixian a países enteros, violencia que arranca a la gente de su tierra, un clima cada vez más desbocado y un planeta que se queda sin energía para los más pobres. Con ese paisaje, hablar de esperanza puede parecer ingenuo. Nosotras hemos aprendido lo contrario. En un mundo hostil, la esperanza no se espera, se trabaja.
Se trabaja con las manos. Con las de quien cava un pozo en el Corredor Seco guatemalteco y las de quien, años después, abre un grifo en su casa por primera vez. Con las de quien reparte pasta, café y azúcar de comercio justo para que una cooperativa del Sur siga adelante. Con las de quien firma una cuota mensual sin ver nunca a quién ayuda, y las de quien escribe, traduce, organiza, cuenta o acompaña. Casi cuarenta años de manos, de personas que pasaron por SODePAZ, que se quedaron o que siguen siendo parte de ella desde la distancia, y que han hecho posible que hoy sigamos aquí.
No siempre hemos ganado. Hay proyectos que tardaron años en dar fruto y otros que no salieron como esperábamos. Hay países donde la situación hoy es peor que cuando llegamos. Pero la esperanza no consiste en tener garantizado el final, sino en negarse a aceptar que las cosas no puedan cambiar y en hacer algo, aunque sea pequeño, para que cambien.
Por eso seguimos. No porque el contexto sea favorable, sino porque, desde 1987, cada vez que alguien dijo “no hay nada que hacer”, hubo gente que se puso a hacer algo.
La esperanza también cumple años. Gracias por ayudarnos a que siga cumpliéndolos.
Día Mundial del Hábitat 2026: SODePAZ se suma a la exigencia de una vivienda digna para todas las personas en Guatemala
Este 5 de octubre, con motivo del Día Mundial del Hábitat, el Comité Popular de Vivienda y Hábitat de Guatemala ha hecho público un pronunciamiento en el que reafirma que toda persona, familia y comunidad tiene derecho a una vivienda digna y a un lugar seguro donde vivir en paz y con dignidad. Entre las organizaciones que integran el Comité se encuentra MEJORHA, con quien SODePAZ trabaja en Guatemala desde 2012.
El comunicado recuerda que el país arrastra un déficit habitacional superior a los 2 millones de viviendas, y denuncia que la corrupción estructural, la captura de instituciones y las barreras políticas y administrativas limitan la capacidad del Estado para garantizar este derecho, afectando sobre todo a las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad.
Entre sus demandas al Estado guatemalteco, el Comité Popular reclama:
Garantizar el derecho a una vivienda digna con un enfoque de derechos humanos, género, interculturalidad y sostenibilidad ambiental.
Eliminar las barreras políticas, institucionales y administrativas, reforzando la transparencia y la rendición de cuentas.
Abordar la problemática de la tierra, reconociendo las formas de tenencia colectivas, comunitarias y ancestrales, y protegiendo a los pueblos indígenas frente a los desalojos.
Implementar las recomendaciones del Relator Especial de Naciones Unidas sobre una Vivienda Adecuada.
Incrementar la inversión pública y crear un Programa de Producción Social de Vivienda.
Garantizar la participación efectiva de la población en las políticas de vivienda y hábitat.
Desde SODePAZ, nos unimos a esta reivindicación y expresamos nuestra solidaridad con MEJORHA y con el resto de organizaciones que, desde Guatemala, trabajan cada día para que la vivienda y el hábitat sean un derecho y no un privilegio.
«Vivienda digna para todas las personas. La tierra, la vivienda y el hábitat son derechos humanos».
MÁS DEL 21% DE LA ENERGÍA ES SOLAR Y AHORA EL GOBIERNO LANZA UN PLAN EXPERIMENTAL PARA ALIMENTAR EL BOMBEO DE AGUA DE LA HABANA CON ENERGÍA FOTOVOLTAICA…
En plena agresión imperialista de EE. UU., la transición energética de la Cuba Socialista se acelera y apunta hacia la seguridad infraestructural, y se anuncia como una “revolución técnica” que levantará a Cuba de las sanciones criminales que impiden importar petróleo, sanciones impuestas por el régimen de Trump (bloqueo de los petroleros con destino a Cuba, sanciones financieras, etc.).
En plena crisis económica, inducida por el criminal embargo de EE. UU., la isla caribeña consolida el hito histórico del 21,4% de generación eléctrica a partir de fuentes renovables, un resultado impulsado casi enteramente por el impresionante desarrollo de la fotovoltaica.
Los datos confirmados por el presidente Miguel Díaz-Canel delinean un sistema que cuenta ya con 1.418 megavatios (MW) de capacidad instalada y 140 parques fotovoltaicos activos distribuidos uniformemente por todo el territorio nacional, con el objetivo declarado de romper la barrera de los 1.500 MW antes de finales de diciembre.De la crisis de emergencia a la estrategia industrial
El salto adelante de la cuota verde —que a principios de 2025 apenas lograba superar el 4%— responde a la necesidad impostergable de liberar al país de la dependencia de los combustibles fósiles importados, combustibles actualmente bloqueados por las sanciones del régimen de Trump, y de compensar la obsolescencia de las centrales termoeléctricas tradicionales que queman combustibles fósiles.
El factor económico da la razón a este giro: el costo de producción de energía solar en Cuba se está estabilizando en alrededor de 6 y 7 centavos de dólar por kilovatio hora (kWh), frente a los más de 20 centavos que exigen los derivados del petróleo.Instalaciones destacadas como el parque solar “Mal Tiempo” en Cienfuegos permiten recortar de forma autónoma unas 9.000 toneladas de hidrocarburos al año.
El eje con la China Socialista y las reformas para los privadosDetrás de esta rápida metamorfosis infraestructural está la sólida cooperación tecnológica y financiera con China, que continúa apoyando a la isla con suministros estratégicos de paneles, componentes y materiales para la estabilización de la red.Paralelamente, La Habana ha optado por ampliar el perímetro de la transición también a los privados y a las empresas locales.Gracias a las recientes Resoluciones 179 y 180, el Estado redujo a cero los aranceles aduaneros y los impuestos sobre la importación de módulos fotovoltaicos y sistemas de almacenamiento, estimulando una participación difusa desde abajo.
Ahora La Habana lanza un plan para alimentar el bombeo de agua para la población con energía fotovoltaica.Si los parques solares garantizan una cobertura excelente durante las horas centrales del día, el desafío se traslada ahora a la autonomía de los servicios críticos y a la gestión de los picos vespertinos.
En esta perspectiva se inserta el último y crucial anuncio del gobierno cubano: un plan prioritario, para la primavera de 2027, destinado a destinar 200 MW de nueva generación solar fotovoltaica exclusivamente a la alimentación del sistema de bombeo de agua de la capital, La Habana.
Desvincular la red hídrica de los apagones y de la dependencia directa del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) representa un paso decisivo para proteger los servicios esenciales de la población.Mientras avanzan los trabajos para la sincronización de los primeros sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) en las provincias clave, Cuba demuestra que la vía de las renovables no es solo una elección ecológica, sino el pilar fundamental para la supervivencia y la recuperación económica del país.
¿Todo fácil?No, Cuba sabe bien que por cada reforma, innovación tecnológica, éxito en el ámbito sanitario, etc., debe de todos modos lidiar con el imperialismo de EE. UU. y con su Bloqueo, que tiene como objetivo aniquilar la Revolución Socialista.
Por eso es importante mantener alta la movilización política y solidaria con la Cuba revolucionaria y por el cese del criminal embargo de EE. UU.(en los comentarios de este post, artículos de referencia – Imágenes tomadas de internet: representación de parque fotovoltaico, un parque de baterías de almacenamiento BESS, escena de la vida cotidiana)
Somos una organización laica e independiente que, desde 1987, colabora junto a pueblos y comunidades del Sur Global para impulsar la justicia social y la transformación colectiva. Somos autónomas y autosostenibles, integradas en redes y movimientos sociales, y sostenidas por una masa societaria activa. Un punto de encuentro entre la solidaridad, la política de base y la cooperación al desarrollo.
Cooperación al desarrollo
Trabajamos codo a codo con organizaciones sociales locales del Sur Global para fortalecer sus luchas y acompañar proyectos comunitarios sostenibles.
Conciencia colectiva crítica
Construcción de discurso y prácticas transformadoras, sensibilización y trabajo en red dirigido al conjunto de la sociedad.
Trayectoria
Desde 1987 construyendo solidaridad entre los pueblos del Norte y el Sur global.
9 sedes en España
Madrid, Andalucía, Euskadi, Navarra, Galicia, Extremadura, Castilla-La Mancha y Cantabria.
Actuamos en los sectores de las energías renovables, la soberanía alimentaria, la salud, los derechos humanos, el acceso al agua potable y la lucha contra el cambio climático en diferentes países.
Acción humanitaria y resiliencia comunitaria
Participamos en campañas de solidaridad internacional con Palestina, Cuba y los pueblos en resistencia. Mantenemos redes de solidaridad con organizaciones locales en los países donde trabajamos.
Educación para la ciudadanía global y transformación social
Trabajamos especialmente con jóvenes, universidades, profesorado, movimientos sociales y colectivos de la economía solidaria.
Incidencia política y movilización social
La incidencia política es uno de los ejes centrales de nuestra acción: queremos influir en políticas públicas, generar debate social y fortalecer las redes de solidaridad internacional.
Economía social y solidaria: comercio justo y consumo responsable
La economía social y solidaria constituye para SODePAZ un marco político y ético desde el que entendemos la relación entre producción, consumo y transformación social.
Comunicación participativa y estratégica
En un contexto de saturación informativa, apostamos por una comunicación que prime la calidad sobre la cantidad, la profundidad sobre el ruido y la coherencia sobre la presencia constante.
Turismo solidario
Una práctica de intercooperación y encuentro horizontal entre personas del Norte y comunidades del Sur, en la que el viaje era también un acto político y de consumo responsable.
Comunidad de aprendizaje
Universidades, centros de formación y centros de investigación con los que tejemos un ecosistema de aprendizaje mutuo: investigación aplicada, prácticas, formación y producción de conocimiento compartido.
El turismo solidario fue durante años una de las señas de identidad más reconocibles de SODePAZ y una de las herramientas más potentes para conectar a nuestra base social con las realidades de los territorios en los que trabajamos. Una práctica de intercooperación y encuentro horizontal entre personas del Norte y comunidades del Sur, en la que el viaje era también un acto político y de consumo responsable. Visitar con respeto, aprender con humildad y volver transformadas. Así entendíamos el turismo solidario.
Los viajes combinaban la experiencia directa con las comunidades, la formación política sobre el contexto y el encuentro con organizaciones de mujeres, proyectos agroecológicos e iniciativas de soberanía alimentaria. El contacto directo hacía visible, de forma encarnada, que otro modelo de relación entre las personas y el territorio es posible y ya está en marcha.
Qué hicimos y dónde estamos
El 75% de las personas que viajaron con SODePAZ fueron mujeres. Esta realidad orientó el diseño de los programas: en cada itinerario incluíamos encuentros con mujeres que lideran cooperativas, proyectos comunitarios y luchas por sus derechos, haciendo visible lo que el turismo convencional no muestra.
Esta línea cumplió con creces su propósito. Su cierre no responde a un fracaso ni a un cambio de orientación: la intensificación de los conflictos, la crisis climática y la insostenibilidad ambiental de los desplazamientos internacionales hicieron inviable mantenerla con la coherencia y la calidad que SODePAZ siempre le exigió. La experiencia acumulada, las metodologías desarrolladas y las alianzas construidas siguen siendo parte del patrimonio vivo de la organización.
La cooperación internacional es el eje central de nuestra acción. La entendemos como una herramienta política y técnica al servicio del fortalecimiento de capacidades locales, la ampliación de derechos y la construcción de alternativas. Cooperar, para SODePAZ, significa acompañar procesos comunitarios de medio y largo plazo, basados en la confianza, la corresponsabilidad y el respeto mutuo.
Trabajamos en ámbitos como la soberanía alimentaria, la gestión sostenible de recursos naturales, el acceso al agua segura, la transición energética, la resiliencia comunitaria y el fortalecimiento organizativo. Priorizamos proyectos que integren varias dimensiones del desarrollo y que respondan a necesidades definidas desde los propios territorios y comunidades.
Qué hacemos
Desde nuestros inicios, desarrollamos proyectos de cooperación en países como Cuba, Guatemala, Haití, Ecuador y Palestina. Actuamos en los sectores de las energías renovables, la soberanía alimentaria, la salud, los derechos humanos, el acceso al agua potable y la lucha contra el cambio climático.
En Cuba, nuestra trayectoria más larga, combinamos cooperación energética, comercio justo y trabajo con universidades y centros científicos. En Guatemala, nos concentramos en el Corredor Seco: agua, agroecología, soberanía alimentaria y fortalecimiento de las organizaciones de mujeres. En Haití, articulamos respuesta humanitaria con construcción de resiliencia comunitaria. En Ecuador, impulsamos desarrollo rural sostenible y cooperación triangular Sur-Sur. En Palestina, actuamos desde la solidaridad política y el acompañamiento a organizaciones locales.
→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta
Cuando la crisis llega, la solidaridad se activa. La acción humanitaria de SODePAZ se construye sobre relaciones previas con organizaciones locales: somos capaces de responder porque llevamos años construyendo confianza en los territorios. Actuamos ante situaciones de emergencia con recursos básicos, apoyo logístico y una base social movilizada, siempre desde una mirada de derechos, género y sostenibilidad.
La experiencia en Cuba y Haití ha demostrado la importancia de estas redes: cuando la emergencia llega, la capacidad de respuesta ya está tejida. Toda intervención humanitaria se articula con procesos de desarrollo a largo
Qué hacemos
Participamos en campañas de solidaridad internacional con Palestina, Cuba y los pueblos en resistencia. Somos activos en la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), en defensa de los derechos del pueblo palestino. Mantenemos redes de solidaridad con organizaciones locales en los países donde trabajamos, que permiten articular respuestas rápidas y coherentes con las dinámicas comunitarias.
Nuestra acción humanitaria cumple los principios internacionales de humanidad, imparcialidad e independencia, y prioriza la participación de las comunidades afectadas en el diseño y la gestión de las intervenciones. Nos guía la convicción de que la ayuda eficaz es la que fortalece capacidades locales, no la que las sustituye.
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Educación para la ciudadanía global y transformación social
La voz de SODePAZ
La educación para la ciudadanía global es, para SODePAZ, una apuesta política. Orientada a derribar muros de ignorancia, prejuicio, colonialidad y desmovilización social, esta línea busca construir pensamiento crítico, capacidad de análisis y compromiso con la transformación. Creemos que cambiar el mundo empieza por entenderlo.
Trabajamos especialmente con jóvenes, universidades, profesorado, movimientos sociales y colectivos de la economía solidaria. Promovemos la reflexión sobre las causas estructurales de las desigualdades y construimos, junto a centros de investigación del Estado español y de los países donde trabajamos, una comunidad de aprendizaje comprometida con la justicia global.
Qué hacemos
Desarrollamos programas educativos, actividades de sensibilización y espacios de formación sobre temas como la soberanía alimentaria, la justicia climática, los derechos humanos, las relaciones Norte-Sur y la economía solidaria. Impulsamos talleres, seminarios, materiales didácticos y publicaciones periódicas.
Trabajamos la dimensión migratoria como eje de sensibilización: promovemos el conocimiento de las causas estructurales de la movilidad humana y contribuimos a construir una sociedad de acogida crítica, antirracista y feminista. A través de exposiciones como “Bienvenidas” y herramientas de comunicación electrónica, acercamos estas realidades a la ciudadanía.
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SODePAZ se define como una organización con vocación política, comprometida con la transformación de las estructuras que generan desigualdad. La incidencia política es uno de los ejes centrales de nuestra acción: queremos influir en políticas públicas, generar debate social y fortalecer las redes de solidaridad internacional.
Impulsamos campañas, acciones de denuncia y espacios de articulación con otros actores, abordando cuestiones como los derechos humanos, la justicia climática, las relaciones Norte-Sur, el militarismo, el racismo estructural y la defensa de los pueblos sometidos a ocupación, bloqueo o violencia sistémica. La movilización social es una herramienta clave para generar cambios estructurales reales.
Qué hacemos
Participamos en redes, plataformas y coordinadoras de la sociedad civil española e internacional. Elaboramos materiales, campañas y posicionamientos públicos que visibilizan problemáticas y contribuyen a situarlas en la agenda social y política. Conectamos el trabajo en terreno con el discurso político: lo que ocurre en Cuba, Palestina o Guatemala tiene implicaciones aquí, y lo decimos.
Promovemos los derechos humanos en la agenda pública a través de estrategias con medios locales, nacionales e internacionales, redes sociales y publicaciones. Con un enfoque multidisciplinar construido a lo largo de nuestra trayectoria, cada una de nuestras líneas contribuye a incidir en el desarrollo de una política basada en la sensibilización, la educación y la construcción de una ciudadanía global crítica.
La comunicación es para SODePAZ un eje de acción política, una herramienta estratégica al servicio de la incidencia y la construcción de base social. En un contexto de saturación informativa, apostamos por una comunicación que prime la calidad sobre la cantidad, la profundidad sobre el ruido y la coherencia sobre la presencia constante.
Vigilamos activamente nuestra propia comunicación: qué se dice, cómo se dice, a quién se dirige y con qué propósito. Combinamos diferentes canales y formatos, promovemos la participación de socias y voluntarias, y reforzamos la producción de narrativas propias. La comunicación no es un departamento aparte: acompaña todo el ciclo de intervención y se vincula a la sistematización de experiencias y al fortalecimiento de la incidencia.
Qué hacemos
Producimos materiales informativos, publicaciones periódicas, contenidos audiovisuales y presencia en redes sociales. Apostamos por formatos que permitan conectar con nuevas audiencias, especialmente jóvenes, sin renunciar a la profundidad política ni a la capacidad crítica que define la identidad de SODePAZ.
Promovemos los derechos humanos en la agenda pública a través de estrategias comunicativas con medios locales, nacionales e internacionales. Generamos y difundimos el conocimiento producido en nuestros proyectos, con el objetivo de posicionar a SODePAZ como referente en los ámbitos en los que trabaja. La comunicación, para nosotras, es también militancia.
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Economía social y solidaria: comercio justo y consumo responsable
La voz de SODePAZ
La economía social y solidaria constituye para SODePAZ un marco político y ético desde el que entendemos la relación entre producción, consumo y transformación social. Frente a un modelo económico basado en la acumulación y la competencia, apostamos por prácticas orientadas a la sostenibilidad de la vida, la distribución justa de la riqueza y la democratización de la economía. Porque existen alternativas reales, construidas desde movimientos sociales y economías transformadoras, que se atreven a imaginar y practicar otros mundos posibles.
El comercio justo cumple para nosotras una doble función estratégica: genera ingresos propios que refuerzan la autonomía de la organización y sirve como herramienta de educación crítica y sensibilización con las realidades de los territorios de intervención. El consumo responsable no es una opción individual, sino un derecho colectivo y una herramienta de transformación social.
Qué hacemos
Llevamos 30 años impulsando el comercio justo internacional y local. Importamos productos de los territorios donde trabajamos y los distribuimos a través de nuestra tienda online y punto de venta en Madrid (C/ La Palma 69). Trabajamos en circuitos de intercooperación con redes solidarias como Medicuba Europa y el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba.
Somos impulsores de la web GRUPO A GRUPO, nacida para la coordinación de productores ecológicos, distribuidores y grupos de consumo, con más de 9.000 personas y entidades registradas. Pertenecemos a la red Espacio por un Comercio Justo y formamos parte de la cooperativa Espanìca. Apostamos por canales alternativos de comercialización que eviten que los mecanismos burocráticos de certificación discriminen iniciativas locales de verdadero valor solidario.
→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta
Trabajamos por transformar las estructuras que generan desigualdad entre los pueblos del Norte y el Sur global. La justicia social no es un objetivo final, sino el horizonte permanente que orienta todas nuestras acciones.
Entendemos que la pobreza y la exclusión no son fenómenos naturales sino el resultado de sistemas económicos y políticos injustos que es posible y necesario cambiar. Por eso apostamos por la incidencia política, la sensibilización y la cooperación directa con comunidades del Sur global.
Creemos en una solidaridad que va más allá de la caridad: una solidaridad que reconoce la dignidad de todas las personas y trabaja para que los derechos sean efectivos, no solo declarados.
Nuestros valores
Comercio justo
La voz de SODePAZ
Promovemos relaciones comerciales equitativas que respeten los derechos de los productores y productoras del Sur. Llevamos más de 30 años apostando por el comercio justo como herramienta de transformación social y económica.
Importamos directamente productos de cooperativas y comunidades con las que trabajamos: café de Cuba, azúcar ecológica, aceite de oliva de Marinaleda, chocolate y otros productos que garantizan precios justos a quienes los producen.
No distribuimos en grandes superficies. Utilizamos canales alternativos: nuestra tienda física, grupos de consumo y redes de economía solidaria, porque creemos que el dónde y el cómo compramos también es político.
Nuestros valores
Equidad de género
La perspectiva de género es transversal en todos nuestros proyectos, programas y actividades. No es un añadido ni un requisito burocrático: es una convicción que atraviesa toda nuestra forma de entender el mundo y de trabajar.
El 60% de las personas que pasan hambre en el mundo son mujeres y niñas. Las mujeres realizan el 66% del trabajo mundial pero perciben solo el 10% de los ingresos. Esta realidad nos obliga a colocar la equidad de género en el centro de la cooperación al desarrollo.
En SODePAZ contamos con una Estrategia de Género propia que guía la incorporación del enfoque feminista en todos nuestros proyectos, desde el diagnóstico hasta la evaluación.
Nuestros valores
Soberanía alimentaria
Apoyamos el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias, sin dependencia de mercados globales que no respetan ni a las personas ni al planeta. La soberanía alimentaria es un derecho, no un privilegio.
Trabajamos con comunidades campesinas en Guatemala, Cuba, Colombia y Haití para fortalecer sistemas agroecológicos locales, recuperar semillas tradicionales y garantizar el acceso a agua y tierra.
Creemos que la agroecología es la respuesta más coherente a la crisis alimentaria y climática: produce alimentos sanos, cuida el territorio y empodera a las comunidades que lo habitan.
Nuestros valores
Democracia participativa
La voz de SODePAZ
Fomentamos la participación activa y radical de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones. La democracia representativa es insuficiente cuando las decisiones que afectan a las personas se toman lejos de ellas.
En nuestra propia organización apostamos por estructuras horizontales y participativas. Las socias y socios de SODePAZ tienen voz y voto en las decisiones estratégicas de la organización a través de la Asamblea General.
En los proyectos de cooperación, la participación de las comunidades no es un protocolo sino una condición: las comunidades definen sus necesidades, diseñan las soluciones y evalúan los resultados.
Nuestros valores
Derechos humanos
La defensa de los derechos humanos en todas sus formas es el eje central de nuestra misión. No distinguimos entre derechos civiles, políticos, económicos, sociales o culturales: todos son universales, indivisibles e interdependientes.
Trabajamos especialmente en contextos donde los derechos humanos están sistemáticamente vulnerados: Palestina, donde apoyamos a organizaciones que documentan violaciones y acompañan a presas políticas; Colombia, donde acompañamos a comunidades afectadas por el conflicto armado.
Creemos que la solidaridad internacional es en sí misma un ejercicio de defensa de los derechos humanos: visibilizar, denunciar e incidir desde el Norte para que los derechos sean reales en el Sur.
Nuestros valores
Respeto al medio ambiente
Actuamos desde la conciencia de que la crisis ecológica afecta especialmente a las comunidades más vulnerables del Sur global, que son quienes menos han contribuido a provocarla y quienes menos recursos tienen para afrontarla.
La transición ecológica no puede ser solo tecnológica: necesita ser también social, política y económica. Por eso promovemos energías renovables en Cuba, agroecología en Guatemala y Haití, y consumo responsable desde Madrid.
El respeto al medio ambiente no es opcional ni cosmético en nuestra organización: es una condición de posibilidad para la justicia social que queremos construir.
Nuestros valores
Pensamiento crítico
Promovemos una mirada crítica sobre las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad global. No nos conformamos con tratar síntomas: buscamos entender y transformar las causas.
La educación para el desarrollo y la sensibilización son herramientas fundamentales en nuestro trabajo. Organizamos talleres, seminarios, exposiciones y publicaciones para fomentar una ciudadanía global crítica y comprometida.
Cuestionamos los relatos dominantes sobre el desarrollo, la ayuda humanitaria y las relaciones Norte-Sur. Creemos que cambiar el mundo empieza por cambiar la manera de entenderlo.
Líneas de trabajo
Comunidad de aprendizaje
En los últimos años, SODePAZ ha ido consolidando una dimensión especialmente relevante de su trabajo: la construcción de una comunidad de aprendizaje vinculada a la cooperación transformadora, la educación para la ciudadanía global y la generación compartida de conocimiento.
Esta comunidad de aprendizaje no se limita a la firma de convenios o a la realización puntual de actividades formativas, sino que expresa una forma de entender la cooperación como un espacio de intercambio horizontal entre organizaciones sociales, comunidades, universidades, centros de investigación y actores públicos. Desde esta perspectiva, el conocimiento no se concibe como una producción exclusivamente académica ni como un recurso técnico separado de la práctica, sino como una construcción colectiva vinculada a procesos reales de transformación social.
SODePAZ ha ido tejiendo relaciones de colaboración con universidades, centros de formación y centros de investigación tanto del Estado español como de los países de intervención —Cuba, Haití, Palestina, Guatemala y Ecuador— y del entorno europeo. Este ecosistema de aprendizaje mutuo conecta investigación aplicada, formación, prácticas, voluntariado, cooperación internacional y acción política, y constituye una de las fortalezas del modelo de intervención de SODePAZ: permite intercambiar capacidades, acompañar procesos de innovación y conectar conocimiento técnico con compromiso social.
Esta comunidad de aprendizaje cumple varias funciones estratégicas. En primer lugar, fortalece la calidad técnica de las intervenciones, al facilitar el acceso a conocimiento especializado, capacidades de investigación y metodologías innovadoras. En segundo lugar, amplía el impacto de la educación para la transformación social, al conectar a estudiantes, profesorado y personal investigador con procesos concretos de cooperación y solidaridad internacional. En tercer lugar, contribuye a la legitimidad pública de la organización, al situarla como un actor capaz de articular puentes entre el ámbito social y el ámbito académico.
Para el periodo 2026–2034, SODePAZ se propone consolidar y ampliar esta comunidad de aprendizaje, reforzando los convenios existentes, promoviendo nuevas alianzas y generando espacios estables de intercambio, prácticas, investigación aplicada, formación y producción de materiales. Esta línea de trabajo permitirá fortalecer tanto la dimensión educativa y política de la organización como la calidad y sostenibilidad de sus intervenciones en cooperación internacional.