- ¡Mierda! Vengo del monte y creo que huelo a estiércol.
- No te preocupes. Nos encanta el olor a mierda. En realidad, nos encanta la mierda. Trabajamos con la mierda. Creamos energía a partir de la mierda.
- No me jo... Si sois la vanguardia de la gestión comercial, la publicidad agresiva, la colocación de productos en series de TV. ¿Mierda? Os imaginaba con móvil de próxima generación y maletín. No con botas de pocero entre gorrinos.
- No nos dirás que no tiene su punto y no es un desafío para cualquier creativo de publicidad, para cualquier agente comercial, o para cualquier gestor vender un proyecto que se base única y exclusivamente en la utilización de la mierda. En realidad, en otros países se trata de una parte bien importante de la industria de las energías limpias y renovables.
- ¿En países como cuáles? ¿Alguna república perdida en el mapa?
- Pues mira por dónde, no: en Alemania y Rusia, donde hay grandes plantas dedicadas a la biodigestión.
- Vale, vale. Explicadme entonces de qué va el asunto.
- Muy sencillo: en un contenedor cerrado herméticamente depositas excrementos animales(la mierda de cerdo es excelente, por ejemplo) y humanos. Puedes incluir desechos orgánicos (ten cuidado de que no sea nada cítrico por su efecto acidificante). Debes usar una dislución acuosa (4 partes de excrementos por una de agua) para que ciertas sustancias no necesarias desaparezcan. Dejas que el sol y el calor golpeen el reactor que puede estar sellado simplemente con una lona o con plástico 100% natural. Al tiempo se habrá producido magnífico gas metano con el que podrás cocinar o calentar la casa. Eso sin olvidar que conseguirás fertilizantes ricos en fósforo, nitrógeno y potasio.
- ¡Claro! Como el guano. Mierda de murciélago, riqueza del Perú.
- Más o menos, porque con estos biodigestores no sólo conseguimos un abono riquísimo sino, lo repetimos, energía limpia, energía que mueve motores, calienta el agua y crea luz. Y aunque te hemos hablado de Alemania y Rusia, el origen, los primeros aparatos, surgieron en India y China.
- Ecuador, Alemania, India... ¡queda todo tan lejos! Aparte de a vosotros, ¿esto no se le ha ocurrido a nadie de por aquí cerca?
- Claro que sí. ¿Qué te pensabas? Uno de nuestros invitados a las charlas del viernes 14 en Okendo (de 11.30 a 14.30) es Guillermo Elsenaar, propietario junto a su chica, Kontxi Argaia, del caserío Arruan Haundi de Lastur. Ellos utilizan desde hace mucho la biodigestión.
-Impresionante. Y vosotros, ¿cómo descubristéis esta historia tan ricamente escatológica?
- Por nuestro profesor, y liante mayor del reino, Kintxo Sarasola. Se la encontró en los valles cafeteros de Ecuador a donde había ido en uno de esos viajes de turismo solidario y brigadas de trabajo voluntarias que organiza Sodepaz.
- No conozco Sodepaz...
- Es una ong para la Solidaridad en el Desarrollo y la Paz. El viernes en Okendo hablará uno de sus representantes, X. Agirregabiria.
- Los cincuenta biodigestores, ¿los vais a fabricar vosotros?
- Primero no hace falta ni que los construyamos nosotros. Hemos hecho el de la foto para que la gente se haga una idea pero sin más. No se trata de una central térmica. Cualquiera puede montarlos. Y desde luego, los campesinos ecuatorianos más que nadie porque son capaces de hacer cualquier cosa con los pocos recursos que tienen. Pero es que, además, nosotros no somos de Formación Profesional. No trabajamos con las manos, las herramientas, las máquinas. Somos alumnos de un curso de Gestión Comercial y Marketing. Lo nuestro consiste en presentar y vender el proyecto.
- Jo... si sois capaces de vender mierda, cuando creéis vuestra propia agencia o entréis en prácticas en una empresa vais a arrasar.
- En eso estamos. Hemos liado a medio mundo. También a los del departamento de euskera. Piensa que necesitábamos un slogan.
- ¡Claro! ¿Y cómo os ha quedado?
- Bastante bien. En euskera casi mejor que en castellano: 'Gorotza ez da kaka zaharra, ez alferrik galdu!' '¡No sueltes gases, aprovéchalos!'