Una caravana de vehículos agrícolas con decenas de activistas llegó hoy a las sedes sociales de conocidas multinacionales agroalimentarias instaladas en Ginebra (Suiza), a las que acusaron de estar destruyendo la pequeña agricultura gracias a las normas que promueve la Organización Mundial del Comercio (OMC).Más de un centenar de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de todo el mundo, agrupadas en el movimiento internacional "Vía Campesina", participaron en esta manifestación, durante la que denunciaron la utilización por parte de las multinacionales de las reglas del libre comercio en detrimento de los pequeños productores.
Por ello, reclamaron que el sector agrícola, del que depende la subsistencia de cientos de millones de personas en el mundo, sea retirado de las negociaciones de la OMC. Frente a la sede social de Bunge, la representante indígena guatemalteca Marta Ventura denunció que algunos de sus proyectos mineros y agrícolas, entre ellos la introducción de maíz transgénico para la producción de biocombustible, "están llevando al desalojo del pueblo quetchi de sus tierras".
Por su parte, Alejandro Villamar, representante de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, dijo que el camino de la liberalización que escogió su país, a través del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (TLCAN), significó "el desmantelamiento de todos los mecanismos públicos de regulación de la economía, lo que debe verse como un adelanto de lo que ocurrirá si la economía mundial se liberaliza más como lo pretende la OMC". Agregó que el libre comercio causó en México "la destrucción de la agricultura familiar e indígena, así como de la mediana industria".Sobre las negociaciones de Doha, en favor de una mayor liberalización del comercio mundial, Villamar dijo que "los negociadores han olvidado durante todo el proceso el principio de asimetría existente entre pobres y ricos"."La peor injusticia es tratar igual a los que son desiguales", señaló.

La caravana de ONG se detuvo posteriormente frente a Cargill, una de las principales multinacionales dedicada a la compra, transformación y distribución de cereales, a la que "Vía Campesina" acusó de "abusar de su posición dominante en el comercio agrícola mundial para ejercer una gran presión sobre los productores en materia de precios".
Posteriormente, los activistas se dirigieron a uno de los supermercados del principal distribuidor de Suiza, Migros, donde se denunció el papel que juegan este tipo de compañías en perjuicio de los pequeños comercios y de las tiendas familiares.El sector de la gran distribución y de la venta al detalle supone, en conjunto, un negocio de 7 billones de dólares anuales (4,6 billones de euros) y el 11 por ciento del comercio mundial.A ese respecto, el activista indio Dharmendra Kumar explicó que en su país este sector involucra a 700 millones de agricultores, 40 millones de vendedores ambulantes, 4 millones de pequeñas tiendas y 21 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, "que se verán afectadas por la próxima entrada de grandes cadenas europeas de distribución, en asociación con firmas locales"."Esto significará hacer competir compañías gigantescas con los grupos más pobres de la India", sostuvo Kumar.El sector de la distribución forma parte de las negociaciones para la liberalización de los servicios en la OMC.
EFE.3 de diciembre de 2009





