Sodepaz

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Buy books online

Los escenarios pos FARC

E-mail Imprimir PDF
Raúl Zibechi

ALAI AMLATINA, 11/07/2008, Montevideo.- En el primer semestre de 2008 se ha producido un fuerte viraje polí­tico, que le permite a las derechas, locales y globales, y a las multinacionales, recuperar posiciones y
retomar la ofensiva. El viraje no se circunscribe a Colombia, aunque tiene allí­ su epicentro mayor, sino que se extiende a paí­ses como Argentina, Bolivia y Perú, pero en lo esencial afecta a toda la región. En Colombia, si alguna vez hubo algún equilibrio estratégico entre las FARC y las fuerzas armadas, en los últimos meses se ha quebrado a favor del Estado. La guerrilla perdió toda posibilidad de negociar un acuerdo humanitario en condiciones favorables, no puede mantener ofensivas militares ni polí­ticas, sufre un agudo descrédito entre la población y ya no cuenta con aliados significativos en la región ni en el mundo. Aún así­, lo más probable es que las FARC sigan adelante, con menguada capacidad de iniciativa y con la probable fragmentación entre sus mandos y frentes, como lo sugiere el desenlace de la liberación de los 15 secuestrados.

La estrategia delineada por el Comando Sur y el Pentágono, y plasmada en el Plan Colombia II, no contempla ni la derrota definitiva ni la negociación con la guerrilla. Eliminar a las FARC del escenario serí­a un pésimo negocio para la estrategia imperial de desestabilización y recolonización de la región andina, a la que Fidel Castro definió como "paz romana". Ese proyecto no puede llevarse a cabo sin guerra, directa o indirecta, o sea sin la desestabilización permanente como forma de reconfiguración territorial y polí­tica de la estratégica región que incluye el arco que va de Venezuela a Bolivia y Paraguay, pasando por Colombia, Ecuador y Perú.

Por un lado, se trata de despejar la región andina para facilitar el negocio multinacional actual (minerí­a a cielo abierto, hidrocarburos, biodiversidad, monocultivos para agrocombustibles) que supone tanto la apropiación de los bienes comunes como el desplazamiento de las poblaciones que aún sobreviven en esos espacios. No estamos ante un capitalismo, digamos, "normal", el que fue capaz en su momento de
establecer alianzas y pactos que dieron vida al Estado benefactor, en base a la triple alianza entre Estado, empresarios nacionales y sindicatos. Se trata de un modelo financiero-especulativo y de acumulación por desposesión, que sustituye las negoaciones por las guerras y la extracción de plusvalor por la apropiación de la naturaleza. O sea, un capitalismo de guerra para tiempos de decadencia imperial.

Este sistema asume la forma de capitalismo criminal o mafioso en paí­ses como Colombia, porque no sólo es funcional a la guerra y al robo, sino que ellas forman su núcleo central, su principal modo de acumulación. Eso explica la alianza estrecha entre empresas privadas de guerra, que cuentan en ese paí­s con 2 a 3 mil mercenarios apodados ahora "contratistas", con un Estado paramilitar como el que encabeza Alvaro Uribe, asentado en la alianza con paramilitares y narcotraficantes. En Colombia, a ese orden de cosas le han hecho frente tres fuerzas: la guerrilla, la izquierda del Polo Democrático y los movimientos sociales. La primera cree que puede vencer con las armas o negociar con ese nuevo poder. El Polo desestima el papel de Washington y de las multinacionales, como diseñadores y usufructuarios del Estado
paramilitar mafioso, y sobreestima por lo tanto los márgenes democráticos. Los movimientos, por su parte, tienen grandes dificultades para superar la escala local y sectorial y no están en condiciones, por ahora, de erigirse en actores alternativos.

El Plan Colombia II fue el encargado de diseñar ese Estado militarista y en este momento busca afianzarlo. Ahora que las FARC no representan riesgo mayor para ese proyecto, aparece con claridad el objetivo de
largo plazo trazado. Lejos de abrir espacios para la negociación, como desea la izquierda, el mensaje de los últimos meses indica un solo camino: ni la paz ni la rendición les garantiza la vida a los guerrilleros. O combaten y resisten o les espera el exterminio, como sucedió a fines de la década de 1980. Se trata de golpear sus núcleos territoriales para desplazarlos hacia las zonas fronterizas con Venezuela y Ecuador, donde el Plan Colombia II aspira a convertirlos en instrumento de la desestabilización regional.

Por eso Venezuela y Hugo Chávez adoptaron la estrategia de reducir la tensión con el gobierno de Uribe. No se trata de una cuestión ideológica, como pretenden algunos analistas. Ese debate vale para las mesas de café o los despachos académicos, pero tiene escasa utilidad cuando se trata de la sobrevivencia de proyectos de cambio social. Si se consolida el proyecto imperial, toda la región sufrirá con la polarización, de ahí­ la urgencia por desmontar los conflictos, tanto en Colombia como en Argentina y Bolivia.

Un eventual triunfo de Barack Obama tampoco modificará las cosas. Puede atemperar los rasgos más autoritarios del uribismo, lo que explica el nerviosismo del gobierno de Bogotá y su solí­cita alianza con el
candidato republicano. Lo cierto es que los planes del Comando Sur no dependen del inquilino de la Casa Blanca, y que estos apuntan a promover una acción integral en la región que la convierta en una zona estable y un baluarte inexpugnable para mantener la hegemoní­a estadounidense a escala global. En suma, las elites imperiales aspiran usar la fuerza de las armas para revertir su decadencia, que pasa por la recolonización de América Latina. En un perí­odo como el actual, sólo la movilización popular y las ví­as polí­ticas pueden contribuir a debilitar la ofensiva que viene del Norte.

- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios grupos sociales.

 

Convocatorias

SEMANA DEL AGUA EN TABACALERA (Madrid)

article thumbnail

CSA La Tabacalera de Lavapiés (c/ Embajadores 53) del 4 al 12 de Febrero de 2012

Organiza: Asamblea popular de Lavapiés, Asamblea popular de Tetuán, 15 M

Las Asambleas Populares de Lavapiés y Tetúa [ ... ]


Más artículos
¿Reforma o Revolución Agraria?

Guillermo Navarro Jiméne, economista, autor de ABC Plan Colombia ARGENPRESS.-  “la única cosa aterradora es lo fosilizado, lo rígido y moribundo y, en cambio, la única cosa satisfactoria es cu [ ... ]


Más artículos

Publicaciones

¿Pescar peces?¿O qué? Enfocando una red: de la identidad a la instrumentalidad. El Espacio por un Comercio Justo

La evolución en esta última década del movimiento de Comercio Justo en el Estado español está mostrando claros signos de apertura y vinculación hacia otros movimientos sociales (campesino, ecolo [ ... ]


Más artículos

Actividades de SODePAZ

CLM: Taller "Dinamización de Redes de Soberanía Alimentaria" en Segurilla y Campo de Criptana

article thumbnail

Este taller pretende articular desde la metodología de la educación popular la red de Soberanía Alimentaria (ASAP) que se está creando en la Comunidad de Castilla La Mancha,  sus comarcas y comun [ ... ]


Más artículos
Campaña para la retirada de la subvención a Repsol de los fondos de cooperación española

article thumbnail

Contra que con fondos de cooperación al desarrollo se financien actividades que refuerzan la presencia de Repsol en la Amazonía Ecuatoriana

Domingo 1ro de enero de 2012, por repsolmemata

Campaña ciud [ ... ]


Más artículos

Recursos

Exposición Telares Justos

Proyecto de apoyo a la actividad textil de las etnias  Mam y Quiché de San MIguel Siguila, Quezaltenango, Guatemala.
Cofinanciado por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes y SODEPAZ Ver exp [ ... ]


Más artículos

RED_GRANDE_HOME1_400x267_63439790 ESTUDIANTES-CHILENOS img_4118-779343desarrollo_1 estudiantes chilenos estudiante_chile estudiantes_chilenos_vuelven_calles-580x388 huelga-estudiantes-chilenos estudiantes-chilenos

Video destacado



Get the Flash Player to see this player.