Daniel Trujillo (COLATINO)
Los
dos años de vigencia que tiene el Tratado de Libre Comercio (TLC) de El
Salvador con los Estados Unidos, nada más han servido para que las
importaciones se incrementen significativamente, y exista una mayor
dependencia productiva.
Esa es la conclusión a la que llega la Red de
Monitoreo al CAFTA, entidad conformada por cinco organizaciones de la
sociedad civil que presentaron su investigación sobre el referido
Tratado.
Según Iván Claros, economista investigador de la Red,
las importaciones de maíz blanco incrementaron en el último año en un
58%, el maíz amarillo en un 42%, el arroz en un 24%.
"Esto ha
tenido, al final, impactos negativos en el bolsillo de los
consumidores. De junio de 2007 a junio de este año, el gasto mensual
para la familia en arroz ha incrementado en un 51%", explicó el
economista.
Otro de los granos básicos que subieron de costo y
que la familia paga más por ello es el frijol rojo. En el último año la
familia salvadoreña gasta un 80% más por ese grano.
Además, el gasto familiar en maíz incrementó en un 8%, al igual que las tortillas, pero éstas en un 4%.
El
1 de marzo de 2006 entró en vigencia el TLC con Estados Unidos. Un día
ante de que eso pasara, miles de salvadoreños salieron a las
principales calles de San Salvador para rechazar el tratado comercial
con el país de Norteamérica.
"Dijeron que con el TLC la competencia iba a mejorar los precios de los productos, vemos que no es así", sostuvo Claros.
Debido
a las importaciones, a los pequeños productores salvadoreños se les ha
encarecido sus costos, entre los que destacan los insumos agrícolas,
explicó la Red.
"Los agricultores de diversas zonas del país
coinciden en que los elevados costos de insumos y los bajos precios de
venta de la cosecha han vuelto esta actividad insostenible", agregó
Claros.
Con este panorama se vislumbra una perspectiva nada
favorable para el subsector de granos básicos, ya que esto "golpeará"
la soberanía alimentaria del país.
Para 2007, El Salvador tuvo un déficit comercial con Estados Unidos en 3 mil 505 productos, contra un superávit de sólo 156.
Otra
de las críticas que hace la Red de Monitoreo del CAFTA es que la
empresa estadounidense "MONSANTO" contará con los 900 puntos de
distribución en Centroamérica, al comprar "Semillas Cristiani
Burkard", lo que contribuirá al monopolio de mercado de semillas.





