La ayuda de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) al tercer mundo cayó 2,7% en 2011 con respecto al año anterior, según el Informe de la OCDE presentado en abril de 2012.
La OCDE agrupa a un total de 34 países del mundo, de los cuales 25 son de Europa, dos de Latinoamérica, dos de América del norte y los restantes cinco de Asia, Medio Oriente y Oceanía. En conjunto, los principales donantes desembolsaron 102 mil millones de euros como Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), equivalente al 0,31% de su Producto Interno Bruto en 2011, muy lejos del 0,7% solicitado por la ONU, y 2,7% menos que en 2010.
La Unión Europea sigue siendo el mayor de los donantes con una aportación de 54 mil millones de euros (0,45 del PIB) , seguida de EE.UU con una aportación de 23 mil millones de euros (0,2$ del PIB)
Corea de l Sur se ubicó el año pasado en el 17 puesto entre los 23 principales donantes de AOD, a la que destinó mil 242 millones de euros, 5,8% más que en 2010, según el informe de la OCDE. España disminuyo en el 32,7% su aportación que junto con Grecia fueron los países que más disminuyeron su ayuda como consecuencia de la crisis económica. En la lista figuran también Japón, Noruega, Islandia, Austria, Bélgica, Francia y Luxemburgo.
La OCDE recomienda invertir en educación para el desarrollo
El Plan de Acción de Estambul aprobado en la Cuarta Conferencia de la ONU para los Países Menos Avanzados (PMA), que regirá la cooperación internacional entre el mundo desarrollado y los países más empobrecidos durante los próximos 10 años, declara que la responsabilidad primaria por el desarrollo corresponde a los propios países pobres.
El secretario general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, elogió a los países que mantienen sus compromisos a pesar de los duros planes de consolidación fiscal porque muestran -dijo- que la crisis no debe ser utilizada como excusa para reducir las contribuciones al desarrollo.
La OCDE aconsejó a los gobiernos aumentar la inversión en la educación temprana de niños y adolescentes para reducir las desigualdades y generar crecimiento. El documento titulado “Equidad y calidad en la educación, cómo apoyar a los estudiantes y las escuelas desfavorecidas” de la OCDE asegura que dar ayuda a quienes tienen mayores necesidades, como los hijos de inmigrantes o de padres sin preparación, es una vía para reducir el fracaso escolar, estimular el crecimiento económico y avanzar a una sociedad más justa.
Como promedio, en los países de la OCDE un alumno de cada cinco abandona los estudios secundarios, pero la tasa varía desde el 2% en Corea del Sur, el 52% en Portugal, el 57% en México o el 58% en Turquía. Precisa el documento que los niños y jóvenes de hogares pobres sólo podrán acceder a centros educativos sin recursos suficientes para garantizarles una formación adecuada y estarán siempre en desventaja respecto a los demás.
“Invertir en la enseñanza preescolar, primaria y secundaria, particularmente para los que provienen de medios menos favorecidos, es una medida de equidad, pero también es económicamente rentable”, dice la entidad.
En el caso de Francia, la OCDE señala que el número de estudiantes susceptibles de abandonar las escuelas creció en cinco puntos en la última década. De acuerdo con el informe, la incidencia entre el medio socioeconómico de origen del alumno y sus posibilidades de fracaso, es más elevada en el país galo respecto a la media de las otras naciones integrantes de esa organización.
Por su parte, Naciones Unidas destinó 104 millones de dólares para operaciones humanitarias en 13 países que requieren ayuda de emergencia, anunció la subsecretaria general de la organización mundial Valerie Amos. Los recursos provienen del Fondo Central para Respuestas de Emergencia.
La mayor partida está dirigida a Sudán del Sur y asciende a 20 millones de dólares que serán empleados en cubrir las necesidades de personas que provienen del vecino Sudán (en el norte). Otros 15 millones serán enviados a Pakistán para asistir a las poblaciones de áreas conflictivas de ese país, mientras que Haití recibirá ocho millones en apoyo a quienes perdieron sus hogares en el terremoto de 2010 y todavía viven en campamentos.
El fondo transferirá cuatro millones a Djibuti y Eritrea para ser empleados en la ejecución de planes de asistencia a los damnificados por la sequía en la región del Cuerno Africano. Los otros beneficiarios son República Centroafricana, Chad, Costa de Marfil, República Popular Democrática de Corea, Nepal, Filipinas, República del Congo y Siria.









