Día a día se producen, en el marco de las relaciones internacionales, casos de "
Anticooperación", es decir, procesos y mecanismos transnacionales generados por los países económicamente más poderosos, que
interfieren negativamente en los países más empobrecidos.
Un caso emblemático de anticooperación española es la
construcción de megarepresas en la Amazonía brasileña y boliviana, con la participación del principal banco español:
el Banco Santander. El
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG), junto con Veterinaris Sense Fronteres y SETEM ha elaborado un informe sobre los
impactos que puede tener su construcción. El informe “
El Complejo del Río Madera” es fruto de la preocupación por
uno de los mayores conflictos sociales, económicos y ambientales implicados por el pujante desarrollo de las megainfraestructuras en América del Sur, en el marco de la Iniciativa para la Integración de las Infraestructuras Regionales Sudamericanas (IIRSA).
Esperamos que este informe sea una contribución a los esfuerzos desplegados por la sociedad civil movilizada, en aras de que las autoridades y empresas españolas dejen de anticooperar y asuman por fin la responsabilidad exterior que tienen sus actividades, sobre todo cuando inciden negativamente en las poblaciones más empobrecidas y en los ecosistemas más vulnerables.
En este contexto Greenpeace también reivindica en su campaña Derechos para las personas, reglas para los negocios, la necesidad de que las empresas se hagan responsables de los impactos negativos que sus operaciones puedan provocar en las personas y en el medio ambiente.