Lugar: Sagua de Tánamo, provincia de Holguín, Cuba
Proyecto gestionado por SODEPAZ y cofinanciado por Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid
Contraparte: ACTAF
Inicio: 2010
Descrición
Este proyecto busca garantizar la producción de alimentos a nivel local en las zonas de montaña del municipio beneficiado.
La propuesta supone la adquisición y puesta en marcha de instalaciones de riego por aspersión de baja/media presión para varias hectáreas de tierra cada uno (45 Has), a través de bombas centrífugas monobloc o sumergibles, destinado principalmente al incremento de los volúmenes de producción de alimentos con tecnología agroecológica en unidades productivas (21) enclavadas en las áreas de montaña de los municipios de SAGUA DE TÁNAMO, provincia de Holguín (Cuba), incluido en el Programa del Plan Turquino, como forma de garantizar la soberanía alimentaria a su población.
Entendiendo la soberanía alimentaría como un proceso complejo que va más allá de la producción. La intervención pretende además mejorar la distribución y comercialización de los bienes producidos, mediante la mejora y mantenimiento de los caminos montañosos de la zona. Se dotará de herramientas a las brigadas camineras, dependientes en los mismos municipios, responsables de mantener en perfecto estado de uso los caminos de montaña, estas brigadas trabajan en las zonas donde no se puede entrar con maquinaria pesada.
Con la puesta en marcha de las instalaciones de riego y el mantenimiento de los caminos, se garantizará interrumpidamente la producción y distribución de hortalizas, condimentos frescos de diversas variedades, viveros de cítricos y frutales, así como pequeñas producciones de granos, tubérculos y raíces, que permiten lograr de forma intensiva la mayor cantidad de rotaciones en el transcurso del año, con el objetivo de garantizar un rendimiento mínimo de 100 toneladas/hectáreas por año de productos frescos para el caso de las hortalizas y altos rendimientos en granos, cítricos, frutales, tubérculos y raíces.
El proyecto asegurará el trabajo de 8 personas por hectárea para la producción de hortalizas y hasta 5 para el caso de los granos, frutales, tubérculos y raíces, contando con una amplia participación de la mujer, la cual se ha visto históricamente desplazada en los trabajos localizados en las zonas montañosas. Todo el personal a trabajar en la operación de las instalaciones de riego, la realización de las producciones, la comercialización y traslado de las mismas y procesamiento en las mini-industrias, recibirán adiestramiento y formación en las aulas de capacitación de los Órganos de Montaña del Plan Turquino y cuando las circunstancias no lo permitan, se realizará mediante las unidades móviles de extensionismo agrario.
La comercialización de las producciones se realizará en pequeños locales adaptados para la venta de las mismas, en los propios lugares donde se ubiquen las instalaciones de riego para evitar que el montañés se traslade hasta los asentamientos cabeceras para adquirir los mismos; en mercados locales o consumo de las instituciones sociales que prestan servicios a esos territorios o como insumos de los bancos de semillas o fincas desarrolladas con este propósito. El transporte de las producciones se realizará con medios propios característicos de las zonas con relieve de montaña.







