Historia del Canal Isabel II (pdf)
Miles de personas se manifiestan contra privatización del Canal de Isabel II, hasta 10.000 según los organizadores, se han manifestado hoy contra la privatización del Canal II y para denunciar que la Comunidad de Madrid "pretende convertir en un negocio el servicio del ciclo integral del agua".
La manifestación, convocada por la Plataforma contra la Privatización del Canal de Isabel II y cuarenta asambleas de barrios y pueblos del Movimiento 15-M, ha transcurrido entre las 18.00 y las 20.30 horas desde las oficinas centrales del Canal, en la calle Santa Engracia, hasta la glorieta de San Bernardo.
En un ambiente festivo, los congregados han criticado que el Ejecutivo regional "quiera convertir en un negocio el servicio del ciclo integral del agua, que se ha venido prestando con eficiencia desde hace 160 años por una empresa pública que genera importantes beneficios y cuenta con un alto grado de aceptación de los ciudadanos madrileños".
La Plataforma contra la Privatización del Canal de Isabel II opina que las necesidades de financiación aducidas por la presidenta regional, Esperanza Aguirre "han sido desmentidas por la Confederación Hidrográfica del Tajo y diversas entidades sociales y expertos".
"Entendemos que la privatización se lleva a cabo por razones ideológicas y por la presión de la banca y de las grandes empresas de servicios", explica la Plataforma en un comunicado. EFE
MANIFIESTO PARA LA MANIFESTACIÓN “NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL CANAL DE ISABEL II”
La Plataforma contra la Privatización del Canal y las Asambleas populares de Barrios y Pueblos de Madrid del Movimiento 15M han convocado esta manifestación, que es la expresión de un rotundo rechazo de los madrileños y madrileñas a la privatización del agua en Madrid.
El Gobierno de Esperanza Aguirre quiere privatizar nuestra empresa pública del agua, el Canal de Isabel II. Pretende convertir un bien básico para la vida, como es el agua, en un negocio.
El abastecimiento y depuración del agua en la Comunidad de Madrid ha sido gestionado con eficiencia desde hace más de 150 años por esta empresa pública. El Canal de Isabel II proporciona agua de calidad, cuenta con un alto grado de aceptación de la ciudadanía y, además, genera importantes beneficios para las arcas públicas. La venta del 49% del Canal no garantiza su control público, sino todo lo contrario: garantiza que estará controlada por los intereses de grandes accionistas. El interés privado para hacerse con la empresa también se debe a su participación accionarial en las más de 30 empresas que constituyen el Grupo Canal. La venta del 49% del Canal significará que un inmenso patrimonio, pagado por la población madrileña durante más de un siglo y medio, pasará a manos privadas posibilitando la especulación con terrenos y bienes". Es decir, será simplemente un robo a la ciudadanía.
Todos y todas las que participamos en esta manifestación, y muchos miles de madrileños más, consideramos un verdadero “atraco” esta actuación:
- Porque no hay ni una sola razón de las esgrimidas por el Partido Popular que justifique esta decisión, ni económicas ni técnicas ni sociales. Por el contrario puede conducir a la prestación de un peor servicio, a un mayor precio y a un empeoramiento de las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.
- Porque la privatización supone priorizar el beneficio económico frente a la igualdad o el respeto ambiental. La gestión privada permite anteponer el lucro de unos pocos accionistas a un derecho humano fundamental.
- Y, sobre todo, porque el proceso adolece de un enorme déficit democrático y falta de transparencia desde su comienzo, ya que los ciudadanos no van a poder participar de ninguna forma en una decisión tan importante para su vida. La participación democrática en el exitoso referéndum celebrado en Italia, que ha frenado la privatización del agua, debe ser el ejemplo a seguir en estos procesos.
Es preciso, por tanto, redoblar la lucha contra la privatización del agua, y por ello seguiremos informando, recabando miles de firmas y movilizando a la ciudadanía para continuar reclamando nuestro derecho a mantener la empresa pública Canal de Isabel II. Así como cuantas acciones sociales, legales e institucionales sean necesarias para IMPEDIR LA PRIVATIZACIÓN DEL CANAL DE ISABEL II.







