¿Tenemos claro en nuestra sociedad lo que significa paz? ¿Podremos hablar de paz mientras existan desigualdades cada vez más abismales, mientras la injusticia y la insolidaridad dominen las relaciones personales mundiales?.

Tal vez el concepto de paz negativa que manejamos en occidente ya no nos sirva para interpretar nuestro mundo. L@s educador@s tenemos la oportunidad de cambiar conceptos, como primer paso para conseguir cambios encaminados a la construcción de u
na sociedad más justa, solidaria y, por tanto, pacífica. Para ello tendremos también que reflexionar sobre el significado de la Educación para la Paz, sus implicaciones educativas, los valores que queremos transmitir en la escuela y la importancia de enseñar a afrontar los conflictos y a resolverlos pacíficamente.

La tarea esencial y central de la Educación para la Paz y los Derechos Humanos es transformar el pensamiento, cambiar los valores y los modos de vida de una sociedad que nos parece injusta, hacia un mundo más justo y solidario. En la educación formal y no formal l@s educador@s tienen la responsabilidad de formar personas capaces de analizar la realidad en la que vivimos desde una perspectiva global y de intervenir en ella. Capaces de comprometerse, en definitiva.