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Somalilandia e Israel: ¿Posible alianza?

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Meylín Suárez. CEAMO. La Habana

La crisis política de Somalia presenta un nuevo elemento. A la coexistencia y la rivalidad en Somalia del Islam político, en sus diversas variantes, a la secesión de facto de Somalilandia y Puntlandia -territorios autoproclamados independientes y autónomos, respectivamente, y no reconocidos por la Unión Africana- se podría adicionar la posibilidad de que Israel reconozca como Estado independiente a Somalilandia.

Somalilandia, con mayor estabilidad que el resto de la antigua Somalia, realizó elecciones en julio de 2010. Constituye la región más estable de ese Estado colapsado. A favor de los intereses geoestratégicos israelíes, cuenta con favorables condiciones: una de las más largas pistas de aterrizaje en África, así como su aeropuerto y el puerto de Berbera que podrían ser empleados para operaciones militares, con el pretexto de combatir el terrorismo en el Este de África y a la piratería en el Golfo de Adén.

Somalilandia, a pesar de su estabilidad política, no ha sido reconocida por la Unión Africana, la cual mantiene como política el respeto a las fronteras coloniales, heredadas de sus ex metrópolis.

Similar posición mantienen la Liga Árabe y otras organizaciones subregionales africanas. La ONU ha aprobado numerosas resoluciones donde reivindica la unidad y la integridad territorial de Somalia, negando la existencia de la República de Somalilandia.

Igualmente los países árabes, en particular los limítrofes con Somalilandia, mantienen el criterio de no reconocerlo. Arabia Saudita, ha prohibido las importaciones de ganado de Somalilandia, provocando serias consecuencias en su economía. Al mismo tiempo, Djibouti y Eritrea se han comprometido a proteger la unidad de Somalia.

Israel, a diferencia de la posición de los países árabes e islámicos de África y Medio Oriente, ha dado señales que parecen inclinarse hacia el reconocimiento de Somaliland en el futuro inmediato.

Una multiplicidad de factores que incluyen los históricos, geopolíticos, y de seguridad, pudieran validar el reconocimiento de Somalilandia por parte del Gobierno de Israel.

En fecha reciente, un portavoz de la Cancillería comentó al rotativo Haaretz Daily que, el pueblo de Somalia, unificada en 1960, tiene claras diferencias políticas, lo que condujo al colapso del país.(1)

Las autoridades del Gobierno Federal de Transición de Somalia señalaron en referencia directa a Israel, que la república separatista de Somalilandia no puede ser reconocida como estado independiente.

El pasado 7 de marzo, la Liga Árabe expresó su preocupación por los reportes que indican la posibilidad de que Israel reconozca a Somalilandia. Indicaron que la organización no tolerará interferencias extranjeras en asuntos de un miembro de la Liga Árabe. Pero, cabría preguntarse acerca de las posibilidades de la Liga Árabe de oponerse a esa decisión política israelí, si ante las agresiones militares a Estados árabes no han podido reaccionar de manera cohesionada.

Israel y Somalilandia mantienen vínculos de larga data. El Estado sionista se convirtió en el primer país que reconoció la independencia de Somalilandia del Imperio Británico, el 26 de junio de 1960, antes de ser reunificado con la Somalia italiana. Antes de la unificación, Somalilandia había sido reconocido por 34 países, entre ellos los Estados Unidos.

Tempranos intentos por romper el aislamiento político y geográfico de Somalilandia, tuvieron como destino a Israel. En diciembre de 1996, el Presidente de la República de Somalilandia, Mohamed Ibrahim Egal envío una misiva al Primer Ministro israelí Yitzhak Rabin solicitando establecer y reforzar relaciones de mutuo beneficio para ambas naciones.

No debe soslayarse el creciente interés en materia de seguridad, por parte de Israel, en acceder al Mar Rojo. Según Tel Aviv, ello le permitiría contar con una vía marítima alternativa ante un hipotético bloqueo por parte de Egipto, y para contrarrestar el tráfico de armas con destino a Hezbolá, y los grupos en Palestina. De concretarse esa estrategia, Israel podría establecer una base de submarinos en el estratégico puerto de Berbera. (2)

Israel pretende fortalecer sus vínculos económicos con países del área, y procura importar petróleo de estos y beneficiarse de sus recursos hídricos.

En el 2009, durante la visita al continente del Canciller israelí, Avigdor Lieberman, se firmaron varios acuerdos. Israel financiará y ejecutará proyectos que van desde los embalses de agua, a las desviaciones de algunos de los afluentes del Nilo Occidental. Medios de prensa destacaron que, también se comprometió a construir depósitos para almacenar agua en el Lago Tana y el Lago Victoria. (3)

Tel Aviv se empeña en consolidar sus posiciones en el continente, en detrimento de Egipto y Sudán, considerados sus mayores detractores en África, así como de Irán, de quien temen, pueda obtener uranio procedente de la región, y quien además ha estrechado también sus vínculos con África y el foro más importante de la región, la Unión Africana, ha acusado a Israel de estar detrás de los conflictos en África.

En una entrevista publicada el 6 de septiembre de 2009, un politólogo egipcio, Samir Radwan, comentó que Egipto ha descuidado su atención a África y, por tanto está en peligro su cuota de agua que viene del sur. Agregó que Israel ha hecho creer a los africanos que Egipto estaba recibiendo más agua de la que merecía, lo que le ha ocasionado divergencias con todos los países de la Cuenca del Nilo. (4)

Un elemento importante en el papel que desempeña Israel en la zona, está vinculado a las acusaciones de los gobiernos de Yemen y Arabia Saudita de que Israel está involucrado en los actos de piratería en el Mar Rojo.

Un Comandante israelí de la Marina se le cita haber declarado que “el control sobre el Canal de Suez le da a Egipto la llave del Mar Rojo y el control sobre Bab  Al-Mandeb, pero este pudiera caer en manos de Israel si desarrolla una fuerza naval en la zona del Mar Rojo”. (5)

El reconocimiento de Somalialandia por Tel Aviv generará serias discusiones en torno a la decisión de la Unión Africana de respetar las fronteras coloniales, pudiera abrir una posibilidad para Somalilandia de ser reconocida internacionalmente, una vez que allí ya se encuentran oficinas de Etiopía y Gran Bretaña y recientemente Yemen declaró que abriría una.

Por su parte, los países árabes estarían enfrentados a la hipotética situación de limar sus diferencias con Somalilandia, con el objetivo de evitar una influencia de Israel en el este de África. Todo este proceso se está desarrollando en medio de una complicada coyuntura en el Golfo Arábigo-Pérsico, zona marítima con una importancia geoestratégica cada vez mayor por parte de los Estados Unidos, principales socios del régimen sionista de Israel.

La presencia israelí en Somalilandia variaría los equilibrios regionales de poder en una importante ruta marítimo-comercial.

Referencias:

(1) http://www.thediasporapost.net/.

(2) http://somalijewish.wordpress.com/2010/02/11/israel-says-ready-to-recognize-somaliland-somalilandpress/.

(3) Bard, M.: The Evolution of Israel’s Africa Policy, http://www.jewishvirtuallibrary.org/jsource/Politics/africa.html.

(4) Naba, R.: “Israel en África en busca de un paraíso perdido”, Rebelión. 30-10-09.

(5) Srebrnik, H.: “Will the problem of Indian Ocean piracy affect Israel?”, Jewish Tribune, 07-05-09.