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DOSSIER
COMERCIO JUSTO
enero 2004 SODePAZ Red de Consumo Solidario |
Café: Una crisis que dura 15 años
15 años de crisis |
REPERCUSIONES SOCIALES Y REGIONALES:
Son por tanto los productores tradicionales de café y los trabajadores agrícolas de Honduras, Guatemala, El Salvador, Colombia, Brasil, Etiopia y México los más afectados por la crisis. Centroamérica Muchas fincas han sido abandonadas. Se estima que los jornales que se dejaron de pagar sólo en el año 2001 equivalían a 170.000 empleos/año, por un monto de 170 millones de euros. El paro y subempleo en el sector, aunado a los menores ingresos afectó aproximadamente a 1,6 millones de personas, que se han quedado relegados como el sector de población de mayor índice de pobreza. Según el testimonio
de un médico en Guatemala, "Lo que está sucediendo
es una catástrofe. Siempre ha habido pobreza y desempleo
temporal, pero nunca he visto un hambre tan real como ahora-literalmente
la gente no tiene para comer más que tortillas." Según un estudio del Ministerio de Salud salvadoreño, citado por UNICEF, la mitad de los 6.393 niños menores de cinco años residentes en Ahuachapán sufrían algún grado de desnutrición. El promedio nacional de ese indicador es de 23 por mil. El Programa Mundial de Alimentos
(PMA) ha tenido que realizar diversas campañas de ayuda
de emergencia, que en los últimos años han alcanzado
los 66 millones de dólares para los países de Centroamérica
que enfrentan la pobreza causada por las sequías y los
bajos precios del café. El padrón de los cultivadores de café en México está formado por 463.825 productores, con 673.717 hectáreas. Debido a la crisis el estado mexicano subvencionó en el periodo 2001-2002 con más de 1.037 millones de pesos a los productores. Adán Velázquez, Secretario de la Unión de Campesinos Ecologistas del municipio de Acacoyagua narraba el éxodo de 70 familias rumbo a Tijuana y Estados Unidos, dejando sus parcelas, de las 120 familias que viven en la comunidad La Constitución. La crisis se ceba sobre los sectores más pobres de la población, por lo menos en 349 de los 411 municipios donde se produce café en México, carecen de los servicios más básicos de agua, luz, educación y salud. Especial relevancia tienen la crisis en Chiapas, 81 municipios del estado son afectados por la crisis en la venta del café. La misma provoca la emigración de los caficultores, sobretodo a Estados Unidos. Pero el mercado interno mexicano
no está al margen de las presiones de la multinacionales,
en plena crisis y por la presión hecha por Nestlé
al gobierno mexicano, en enero 2001, este adjudicó a Nestlé
una licencia para importar 600 mil sacos de café de Vietnam,
lo que llevó a una caída de los precios locales
aún antes de producirse esa importación. RUANDA Con el derrumbamiento de los precios del café, las ganancias de Ruanda como exportador cayeron un 50 por ciento entre 1987 y 1991. Las hambrunas surgieron por todo el país. Para complicar las cosas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso el SAP en el país en 1990. La moneda ruandesa fue devaluada en 1990. La renta real de los agricultores de café cayó dramáticamente cuando la aplicación del SAP dio lugar a la subida general de precios-a la vez que requería congelar el precio del grano de café vendido por los agricultores. Una segunda devaluación de la divisa en 1992 llevó aún más lejos la escalada en los precios del combustible y otros bienes esenciales, y la producción de café cayó otro 25 por ciento en un solo año. ETIOPÍA COLOMBIA Por su parte el desempleo en las zonas cafetaleras se incrementó en 7.8%, frente al 5.7% en el resto del país. Se calcula que las pérdidas del sector en el año 2001 tuvieron un impacto económico equivalente a 257.000 empleos/año, de los cuales 181.000 serían empleos directos del café. Un agricultor de café, Gregorio Gómez, manifiesta: 'Los cafetaleros, los agricultores de café, éramos ya pobres cuando empezamos a cultivar café hace 40 años, y ahora somos tan pobres como entonces. Que nada ha cambiado, vaya'. PERÚ VIETNAM: VIVIMOS CON
EL CAFÉ, MORIMOS POR EL CAFÉ La presión de la deuda también atrapa a los pequeños productores. Los préstamos dados bajo contratos de cosecha promueven el monocultivo, la dependencia de un solo cultivo y están vinculados al cumplimiento de cuotas. El riesgo de caer en mora es perder las tierras. El Banco del Estado de Vietnam ordenó que los cafetaleros se beneficien de una moratoria de tres años para rembolsar sus préstamos. Sin embargo, esto sólo se aplicó a los préstamos formales otorgados por los bancos estatales. Muchos productores de café se endeudan con prestamistas privados y comerciantes que cobran altas tasas de interés y buscan reembolsos en forma de tierras o de café. Al final de este ciclo, los agricultores no pueden diversificar sus cosechas y quedan atrapados con préstamos que fomentan solo la producción para la exportación. El perjuicio es muy serio para los productores de café, por el largo período que precede a la primera cosecha. Irónicamente, mientras se derrumban los precios del café, los cafetaleros se ven obligados a intensificar el uso de fertilizantes y a aumentar la producción con el fin de poder pagar sus deudas. El resultado es habitualmente la quiebra. Sólo el 9% de las 12 millones de familias de agricultores viven en casas de ladrillo, casi 3.5 millones no tienen acceso a la electricidad, y entre 3-4 millones no tienen agua potable. En Dak Lak los caficultores que quemaron sus cafetales están intentando desesperadamente encontrar otra cosecha de exportación que les permita ganar suficiente para rembolsar su deudas. Pero el bajo precio de otros productos agrícolas -incluso el arroz y la pimienta negra- lo ha hecho difícil. Los únicos productos que actualmente no sufren un declive son las frutas y las verduras.
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