DOSSIER COMERCIO JUSTO
enero 2004
SODePAZ
Red de Consumo Solidario
Café: Una crisis que dura 15 años

SUMARIO
15 años de crisis
Causas de la crisis Una producción no sostenible
Como se distribuye la producción
Situación de los pequeños productores
Repercusiones sociales y regionales
Los cultivos transgénicos Alternativas a la crisis Certificaciones Algunas opiniones Otro camino es posible ¿Café para los ricos? Campañas con un fin comercial
Cafés de comercio justo
Referencias utilizadas

REPERCUSIONES SOCIALES Y REGIONALES:
AUMENTO DE LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA

Son por tanto los productores tradicionales de café y los trabajadores agrícolas de Honduras, Guatemala, El Salvador, Colombia, Brasil, Etiopia y México los más afectados por la crisis.

Centroamérica
La producción de café representa el 1,3% del PIB en Costa Rica, el 2,5% en El Salvador, 4,2% en Guatemala, 7,2% en Nicaragua y 8,2% en Honduras, por otra parte  su mayor producción son cafés arábigas suaves que han sido los más afectados al tener precios más altos inicialmente y  los costes de producción son mayores que otras regiones cafétaleras. Es por tanto esta región donde más ha incidido la crisis.

Muchas fincas han sido abandonadas. Se estima que los jornales que se dejaron de pagar sólo en el año 2001 equivalían a 170.000 empleos/año, por un monto de 170 millones de euros. El paro y subempleo en el sector, aunado a los menores ingresos afectó aproximadamente a 1,6 millones de personas, que se han quedado relegados como el sector de población de mayor índice de pobreza.

Según el testimonio de un médico en Guatemala, "Lo que está sucediendo es una catástrofe. Siempre ha habido pobreza y desempleo temporal, pero nunca he visto un hambre tan real como ahora-literalmente la gente no tiene para comer más que tortillas."
 
En  El Salvador,  40.000 familias han sido afectadas por la crisis cafétalera, 30.000 de las cuales residen en la zona de cultivos de los departamentos de Ahuachapán, Sonsonate, Santa Ana y La Libertad.

Según un estudio del Ministerio de Salud salvadoreño, citado por UNICEF,  la mitad de los 6.393 niños menores de cinco años residentes en Ahuachapán sufrían algún grado de desnutrición. El promedio nacional de ese indicador es de 23 por mil.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha tenido que realizar diversas campañas de ayuda de emergencia, que en los últimos años han alcanzado los 66 millones de dólares para los países de Centroamérica que enfrentan la pobreza causada por las sequías y los bajos precios del café.
 
MÉXICO
El 24 de mayo del año 2001, catorce inmigrantes mexicanos murieron de sed en el desierto de Arizona mientras intentaban entrar en Estados Unidos en busca de trabajo. De los catorce, seis fueron caficultores en el estado de Veracruz que habían abandonado sus fincas. Formaban parte de las 300 mil personas que tuvieron que abandonar sus tierras en busca de otro trabajo por la crisis del café.

El padrón de los cultivadores de café en México está formado por  463.825 productores, con 673.717 hectáreas. Debido a la crisis el estado mexicano subvencionó en el periodo 2001-2002 con más de 1.037 millones de pesos a los productores.

Adán Velázquez, Secretario de la Unión de Campesinos Ecologistas del municipio de Acacoyagua narraba el éxodo de 70 familias rumbo a Tijuana y Estados Unidos, dejando sus parcelas, de las  120 familias que viven en la comunidad La Constitución. La crisis se ceba sobre los sectores más pobres de la población, por lo menos en 349 de los 411 municipios donde se produce café en México, carecen de los servicios más básicos de agua, luz, educación y salud.

Especial relevancia tienen la crisis en Chiapas, 81 municipios del estado son afectados por la crisis en la venta del café. La misma provoca la emigración de los caficultores, sobretodo a Estados Unidos.

Pero el mercado interno mexicano no está al margen de las presiones de la multinacionales, en plena crisis y por  la presión hecha por Nestlé al gobierno mexicano, en enero 2001, este adjudicó a Nestlé una licencia para importar 600 mil sacos de café de Vietnam, lo que llevó a una caída de los precios locales aún antes de producirse esa importación.
 
BRASIL
En el periodo del 2002/2003,  Brasil  ha tenido una cifra record en su zafra cafétalera con una producción de 44,6 millones de sacos de 60 kgs.  Pero la crisis de los precios ha afectado a más de 3 millones de personas. El trabajo degradante, la contaminación por los agrotóxicos, la mala alimentación y el paro son  la realidad de las zonas cafétaleras. En las regiones cafétaleras los comerciantes quiebran por falta de negocio, los agricultores abandonan el mantenimiento de las fincas, despiden a los trabajadores y venden sus propiedades para engrosar la emigración hacia las ciudades. En Brasil las perdidas del sector se calculan en 2.200 millones de euros.

RUANDA
El colapso de la ICO, la caída de precios del café desde mediados de los 80 hasta principios de los 90, y un programa de ajuste estructural (SAP) impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) fueron factores decisivos que contribuyeron a la guerra civil en Ruanda, que comenzó en 1990. El café se cultivaba en un 70% de las tierras de Ruanda, y el país debía la mitad de sus ingresos a la exportación del café, siendo el cuarto país del mundo con mayor dependencia de este sector .

Con el derrumbamiento de los precios del café, las ganancias de Ruanda como exportador cayeron un 50 por ciento entre 1987 y 1991. Las hambrunas surgieron por todo el país. Para complicar las cosas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso el SAP en el país en 1990. La moneda ruandesa fue devaluada en 1990. La renta real de los agricultores de café cayó dramáticamente cuando la aplicación del SAP dio lugar a la subida general de precios-a la vez que requería congelar el precio del grano de café vendido por los agricultores. Una segunda devaluación de la divisa en 1992 llevó aún más lejos la escalada en los precios del combustible y otros bienes esenciales, y la producción de café cayó otro 25 por ciento en un solo año.

ETIOPÍA
Según el Gobierno etíope, el colapso en los precios del café ha costado al país alrededor de 980 millones de euros en pérdidas por exportaciones en los últimos cinco años. Esta cantidad es el equivalente al coste de la construcción de 1.250 centros de salud o 2.000 escuelas de educación básica. Etiopía es el tercer país más pobre del mundo y estos beneficios perdidos podrían haber ayudado al Gobierno a hacer frente a la hambruna que afecta al país.

COLOMBIA
La actividad cafetalera colombiana representa hoy el 2% del PIB total nacional (22% del PIB agrícola) y mantiene una importancia significativa como generadora de empleo. El 95% de los productores de café son pequeños productores, mientras que el 5% restante son productores de tipo empresarial que manejan cerca del 40% del área total cafetalera, de la cual viven unos 3,5 millones de personas.

Por su parte el desempleo en las zonas cafetaleras se incrementó en 7.8%, frente al 5.7% en el resto del país. Se calcula que las pérdidas del sector en el año 2001 tuvieron un impacto económico equivalente a 257.000 empleos/año, de los cuales 181.000 serían empleos directos del café.

Un agricultor de café, Gregorio Gómez, manifiesta: 'Los cafetaleros, los agricultores de café, éramos ya pobres cuando empezamos a cultivar café hace 40 años, y ahora somos tan pobres como entonces. Que nada ha cambiado, vaya'.

PERÚ
La crisis internacional del café redujo en un 25%  la mano de obra en los cafetales peruanos y dejó  en la ruina económica a 125.000 familias agricultoras que generan un millón de puestos de trabajo directos e indirectos.

 
El colapso de los precios mundiales dejó pérdidas en Perú por montos cercanos a los 480 millones de euros.

VIETNAM:  VIVIMOS CON EL CAFÉ, MORIMOS POR EL CAFÉ

En febrero 2000, el gobierno de Vietnam reconoció la existencia de la producción capitalista en la agricultura y asumió su expansión. Etiquetada como “la economía de finca”, esta forma de producción se basa en la acumulación privada de tierras y en la contratación de mano de obra asalariada. Bajo la nueva resolución sobre “la economía de finca”, los dueños pueden contratar a un número ilimitado de obreros y determinar sus salarios. Pueden también usar sus tierras como garantía para sacar préstamos de bancos estatales.  Los cafetaleros están vendiendo todo para pagar sus deudas a los bancos. “Cualquier cosa de valor de la casa está a la venta para agradar a los recaudadores de deudas”, cuenta un comerciante local de café en Dak Lak, Vietnam . “Vivimos con el café, morimos por el café”, se lamenta una mujer productora de café en Duc Minh, Dak Lak.

La presión de la deuda también atrapa a los pequeños productores. Los préstamos dados bajo contratos de cosecha promueven el monocultivo, la dependencia de un solo cultivo y están vinculados al cumplimiento de cuotas. El riesgo de caer en mora es perder las tierras. El Banco del Estado de Vietnam ordenó que los cafetaleros se beneficien de una moratoria de tres años para rembolsar sus préstamos. Sin embargo, esto sólo se aplicó a los préstamos formales otorgados por los bancos estatales. Muchos productores de café se endeudan con prestamistas privados y comerciantes que cobran altas tasas de interés y buscan reembolsos en forma de tierras o de café.

Al final de este ciclo, los agricultores no pueden diversificar sus cosechas y quedan atrapados con préstamos que fomentan solo la producción para la exportación. El perjuicio es muy serio para los productores de café, por el largo período que precede a la primera cosecha. Irónicamente, mientras se derrumban los precios del café, los cafetaleros se ven obligados a intensificar el uso de fertilizantes y a aumentar la producción con el fin de poder pagar sus deudas. El resultado es habitualmente la quiebra. Sólo el 9% de las 12 millones de familias de agricultores viven en casas de ladrillo, casi 3.5 millones no tienen acceso a la electricidad, y entre 3-4 millones no tienen agua potable. En Dak Lak los caficultores que quemaron sus cafetales están intentando desesperadamente encontrar otra cosecha de exportación que les permita ganar suficiente para rembolsar su deudas. Pero el bajo precio de otros productos agrícolas -incluso el arroz y la pimienta negra- lo ha hecho difícil. Los únicos productos que actualmente no sufren un declive son las frutas y las verduras.

 

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