DOSSIER COMERCIO JUSTO
enero 2004
SODePAZ
Red de Consumo Solidario
Café: Una crisis que dura 15 años

LOS RIESGOS DE LAS CAMPAÑAS CON UN FIN COMERCIAL: CRIMINALIZACIÓN DE LOS PRODUCTORES Y DESTRUCCIÓN DE EXCEDENTES

El Banco Mundial  responsabiliza de la crisis a países como Brasil y Vietnam, por su elevada oferta de cafés robusta y propone la destrucción de los excedentes. Se acusa a Vietnam, país que ha apostado por la introducción de nuevas tecnologías, de agredir al medio ambiente en fincas sin sombra en dónde los rayos del sol supuestamente aceleran el efecto de los agroquímicos y erosionan la tierra facilitando las inundaciones.

Por su parte Oxfam Internacional denunciaba: “el fracaso de las grandes multinacionales torrefactoras en la toma de medidas contra la crisis del café está forzando a millones de campesinos a abandonar los cultivos de café y sustituirlos por plantaciones de drogas, de las que obtienen un mayor beneficio”.

En su comunicado identificaba el caso de Etiopía y América del Sur y comentaba el surgimiento de cultivos sustitutivos como el Kat (té de los abisinios -Catha Edulis) y la hoja de Coca, “(...) Cada vez más agricultores, a la vista de las pobres expectativas, abandonan el cultivo del café y se dedican a cultivos ilícitos, como el kat,  o la coca, para poder sobrevivir (...)”.

OXFAM desconoce en su campaña que el Kat es un cultivo legal en los países productores (sólo esta prohibido en EE.UU. y en algunos países europeos) y su comercialización es igualmente legal en muchos países árabes donde se consume como excitante, algo similar sucede con la producción de la hoja de coca en Sudamérica que es legal en Perú y Ecuador (ver web: http://www.mamacoca.org).  De esta forma se criminaliza a los productores que optan por cultivos más rentables y se afianza el criterio etnocentrista de considerar únicamente  al café como un producto alimenticio legal, cuando su aporte a la dieta es mínimo y su aportación es su uso tradicional como excitante, no existiendo diferencias apreciables con otras plantas.

En cualquier caso la campaña no menciona que en muchos casos el camino de la crisis ha sido de ida y vuelta, así en América del Sur,  miles de campesinos sustituyeron sus cultivos de hojas de coca por el grano del café, alentados por los programas que auspician los Estados Unidos como parte de su estrategia de lucha contra las drogas. Perú es uno de los países sudamericanos que incrementó en mayor medida sus áreas de producción de café. Los agricultores optaron por sembrar café animados por el supuesto bienestar económico que el café les iba a traer a sus bolsillos, según les habían indicado las agencias de cooperación estadounidenses, que además les otorgaron créditos del orden de 14.500 euros. La crisis endeudó a miles de agricultores y en las actuales condiciones no están en posición de hacer frente a sus deudas,  no hay planes para reestructurar las deudas de los cafetaleros y sólo les queda el camino de abandonar sus tierras.