BACARDÍ COLOCA A SU HOMBRE AL LADO DE BUSH


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LA VANGUARDIA 040601 - ANDY ROBINSON
REICH ES UN PELIGRO PARA LAS EMPRESAS EUROPEAS Y CANADIENSES AMENAZADAS POR
LA LEY HELMS BURTON
EL PRIMER PRODUCTOR MUNDIAL DE RON, CLAVE EN EL EXILIO ANTICASTRISTA, SITÚA
A OTTO REICH EN LOS ALEDAÑOS DEL PODER

Todos coinciden. El nombramiento de Otto Reich como adjunto al secretario de
Estado responsable para América Latina elevará a Bacardí, el mayor
fabricante de ron del mundo y pieza clave de los intereses del exilio
cubano, a las más altas cotas del poder político en EE.UU., con capacidad
para influir directamente sobre la política que la Administración Bush lleva
a cabo en Cuba. Cuando, hace 170 años, partieron de Sitges rumbo a Santiago
de Cuba, los Bacardí-Mazo nunca pudieron imaginar que su empresa acabaría
por tener línea directa con el Departamento de Estado de EE.UU.
Reich, un cubano exiliado y antiguo oficial del Ejército estadounidense en
Panamá que llegó a ocupar cargos en la Administración Reagan, "va a ser el
hombre de Bacardí en el Ejecutivo", asegura Peter Kornbluh, un investigador
del National Security Archive en Washington. En Miami, la anticastrista
Fundación Nacional Cubano Americana (CANF en inglés) aplaude la decisión.
"Otto ha hecho un buen trabajo", dice Joe García, director ejecutivo de la
CANF.

La fundación está considerada el portavoz político de la multinacional de
bebidas. Entre los miembros de su consejo ejecutivo se encuentran el ex
presidente de Bacardí, Manuel Cutillas, y accionistas de la empresa como
José Bacardí, Clara María del Valle y Lourdes Abascal Quirch, además de los
hermanos salseros Emilio y Gloria Estefan. El nombramiento de Reich, añade
García, "es un buen augurio para el futuro".

No es un augurio muy reconfortante, sin embargo, para las empresas europeas
y canadienses amenazadas por la ley Helms Burton, aprobada en 1995, que
permite la presentación de querellas en tribunales estadounidenses contra
compañías extranjeras que invierten en Cuba y que "comercian" con propiedad
expropiada tras la revolución en 1959. Reich ayudó a redactar esta ley y la
defendió en el Congreso en junio de 1995. "Era uno de los que, en
representación de Bacardí, hiló una parte de la red de Helms Burton",
reconoce el escritor peruano y anticastrista Álvaro Vargas Llosa. En
recompensa por los servicios prestados, el grupo consultor Brock, del cual
Reich era consejero, recibió 110.000 dólares de Bacardí en 1995, y más
recientemente la multinacional destilera pagó 600.000 dólares a la empresa
de "lobby" de Reichm RMA International.

Entre las empresas más inmediatamente amenazadas por la ley Helms Burton se
encuentra Pernod Ricard, socio francés de la fabricante cubana de ron Havana
Club, y, desde hace seis o siete años, principal rival de Bacardí en el
mercado mundial de ron. Bacardí y la familia vasca Arechabala, fundadora
hace más de 100 años de la empresa Havana Club, reivindican ahora, en el
marco de la nueva ley, los derechos de propiedad sobre la marca
cubana-francesa y acusan a Pernod Ricard de aprovecharse de bienes
expropiados en la revolución, entre ellos la fábrica Arechabala en la
provincia cubana de Matanzas. En realidad, Havana Club quebró un año antes
de la revolución, víctima de la dura competencia de la propia Bacardí, que
había trasladado su sede a las Bahamas y su producción a diversos países
caribeños en 1957, dos años antes de la revolución. En los años posteriores
a la aprobación de la ley Helms Burton, el ex presidente de EE.UU., Bill
Clinton, utilizó su veto para evitar que se presentaran demandas contra las
empresas extranjeras. Pero la llegada de George Bush a la presidencia ha
creado incertidumbre respecto a la dirección de la política estadounidense
en Cuba. El nombramiento de Reich, según muchos analistas, puede significar
la retirada del veto, que debe ser renovada el próximo 19 de julio.

"Ya existen muchas presiones en favor de endurecer Helms Burton. Si el
nombramiento de Reich se confirma, la presión será aún más intensa", dijo
Sally Grooms Cowal, presidenta de la nueva Fundación de Política Cubana. El
papel decisivo jugado por los votantes cubanos de Miami para la estrecha
victoria de Bush y la vulnerabilidad del hermano del presidente, Jeb Bush,
gobernador de Florida, son claves. "Tenemos al hermano como rehén", reconoce
en privado la CANF. Ya hay indicios de que Bush está dispuesto a
agradecerles su apoyo a los cubanos de Miami. Está casi garantizado un
aumento de 25 a 100 millones de dólares del presupuesto destinado a
financiar grupos de disidentes en Cuba. Este apoyo financiero será
canalizado a través de ONGs como el Consejo de Negocios Cubano
Estadounidense (CNC) o la Fundación Free Cuba. Entre los encargos de la CNC
se incluyen el de hacer los preparativos para la "reconstrucción" de la
economía cubana tras la caída del régimen actual y "reestablecer dentro de
la población cubana la imagen de empresas americanas como los motores del
progreso económico". Para esto el CNC ya ha recibido financiación pública de
850.000 dólares.

Los vínculos entre el CNC y Bacardí también son fáciles de encontrar. El
presidente del consejo durante los meses decisivos en los que se buscaba
apoyo para la ley Helms Burton fue el entonces presidente de Bacardí, Manuel
Cutillas.
 
 

TRABAJOS SUCIOS CONTRA LOS SANDINISTAS

La indignación que ha provocado el nombramiento de Otto Reich en el Partido
Demócrata reside en las actividades que desarrolló como director de la
Oficina de Diplomacia Pública para América Latina entre 1983 y 1986. Según
un informe del controlador general de EE.UU., Reich fue clave para la
elaboración de la estrategia de apoyo a la ofensiva guerrillera contra el
Gobierno sandinista. Reich se hizo notar entonces por las llamadas
intimidantes desde su oficina a medios críticos con la política de EE.UU. en
Nicaragua. Un comité de investigación del Senado criticó al despacho de
Reich por "establecer una red privada de individuos u organizaciones (...)
que recaudaron y gastaron dinero con el que influir en miembros del Congreso
y de los medios de comunicación" con el fin de legitimar la guerra contra el
Gobierno nicaragüense. Según el comité, Reich ayudó al cabeza de la guerra
sucia e inculpado en el escándalo Irán-Contra, el general Oliver North, a
abrir cuentas bancarias en las islas Caimán.