Teresa Sagrado (SODePAU)
Desde que comenzó la Intifada Al-Aqsa en septiembre de 2000, han sido muchas y muy variadas las actividades que se han realizado en todo el mundo, para denunciar no solo la ocupación ilegal israelí de los territorios palestinos desde 1967, sino también las maniobras políticas internacionales para justificar esta salvaje colonización.
A pesar de los intentos de muchas organizaciones sociales por hacernos llegar información veraz de los hechos, es muy difícil contrarrestar las “noticias” elaboradas por los medios de comunicación occidentales, que a veces sutilmente y otras de forma evidente intentan crear un clima de opinión tal que se acepten como “justificables” acciones claramente criminales llevadas a cabo por el gobierno de Sharon.
La Campaña Civil internacional de Protección del Pueblo Palestino nace de la necesidad de manifestar la solidaridad de organizaciones y personas de todo el mundo al pueblo palestino, asi como apoyar las iniciativas de las organizaciones sociales tanto palestinas como del sector crítico israelí en su lucha contra la ocupación ilegal de Israel, contra los asentamientos, y por la creación de un Estado Palestino y el derecho de los refugiados al retorno, y además ofrece una oportunidad excepcional de conocer sobre el terreno la realidad del conflicto, permitiendo sumar esfuerzos para que se escuche la verdad de lo que esta ocurriendo en los territorios ocupados.
Durante esta Misión Civil, que duro del 20 de Julio al 5 de Agosto de 2002, pudimos conversar con algunas organizaciones palestino-isralies que nos hablaron de los famosos acuerdos de Oslo y de cómo según estos, se ofrece la devolución de la tierra ocupada (tan solo el 22% del territorio original) pero con el control israelí de las comunicaciones, infraestructuras y suministros básicos (carreteras, conducciones de agua, suministro de luz, medios de comunicación...), también nos hablan de los planes de Israel para dividir Cisjordanía en cuatro cantones y de cómo están convirtiendo la franja de Gaza en una gran cárcel dividida interiormente en cinco zonas prácticamente incomunicadas entre sí, porque si bien Cis-jordania esta ocupada por el ejército israelí, Gaza esta físicamente cercada y cuenta solo con una entrada y una salida controladas ambas por el ejército israelí. Nos hablan también de la impunidad en la que quedan la mayoría de los crímenes violentos perpetrados por el ejército y los colonos contra la población palestina y de cómo los medios de comunicación occidentales están colaborando para ofrecer una información sesgada y manipulada de la realidad.
Junto a organizaciones palestinas recorrimos las calles de Gaza y de Khanjunis pudiendo comprobar la labor de destrucción que, excavadoras, bulldozers y bombas realizan de forma casi diaria en viviendas, escuelas, hospitales, e infraestructuras básicas (luz, agua). Pudimos comprobar los humillantes controles a los que es sometida la población palestina para pasar de una ciudad a otra y de cómo los asentamientos israelíes se han convertido en la punta de lanza de la colonización del gobierno de Israel, a pesar de que muchos de sus habitantes estarían dispuestos a trasladarse a otro lugar si el gobierno les ofreciera los mismo incentivos que tienen ahora: exención de impuestos, préstamos a bajisimo interes, subsidios en agua y electricidad, escolarización gratuita, preferencia a la hora de acceder a un puesto de trabajo público...etc.
Nos hablan de todas las medidas adoptadas para provocar la salida masiva de los palestinos de los Territorios Ocupados a base de expropiaciones forzadas de tierras (para crear zonas de seguridad alrededor de los asentamientos), toques de queda, arrestos indiscriminados de jóvenes y adultos, demolición de viviendas de familiares de presuntos activistas, bombardeos aéreos, asesinatos selectivos y un largo etcétera de crímenes estrictamente prohibidos por las leyes internacionales y denunciados (con la boca pequeña) por la ONU.
En Cis-jordania visitamos Nablus y Ramallah donde participamos junto a las organizaciones palestinas en acciones que tenían como objetivo general denunciar la ocupación, pero al mismo tiempo tenían una función concreta de paliar, en lo posible, los efectos de la misma en lo cotidiano, para ello hicimos presencia en los Check-points haciendo fotografías o interfiriendo en las detenciones selectivas, ya que estas acciones podían, en algún caso, agilizar el paso de palestinos por el mismo. Visitamos algunos campos de refugiados donde pudimos comprobar la angustia de quienes conviven diariamente con los tanques en sus calles. Nuestra presencia en una casa palestina ocupada por soldados israelíes nos permitió conocer de cerca la desesperanza de estas personas que viven continuamente con la amenaza de las armas en sus propios hogares. Pudimos participar en iniciativas de desobediencia civil pacificas frente a los toques de queda así como en concentraciones, manifestaciones y declaraciones a medios de comunicación, principalmente árabes, lo que nos permitían poner de manifiesto la solidaridad internacional frente a la barbarie de la ocupación israelí.
Este ha sido tan solo un corto paseo por la realidad palestina, pero para muchos podria resultar suficiente para entender los puntos clave de este conflicto y para no caer en la simplicidad de algunos juegos de palabras con los que los medios intentan camuflar la realidad, como podría ser el hecho de hablar de “guerra”, cuando lo que hay es un ejército de ocupación perfectamente equipado frente a un pueblo básicamente desarmado, o la asimilación de “judaísmo” por sionismo para dar un tinte religioso o étnico a lo que es una colonización económica e ideológica, o hablar de muerte palestinas en lugar de asesinatos, pero si hablar de crímenes en caso contrario... y asi un largo etcétera de términos encaminados a obtener, como mínimo, la pasividad de la ciudadania mundial ante estos hechos.
Pero lo más importante es que comprendes la legitimidad de la
resistencia del pueblo palestino y la necesidad de fomentar