El acercamiento de las ONGD internacionales a Cuba es relativamente reciente, ha coincidido con el desencadenamiento de la grave crisis económica y de aislamiento que se produjo con la caída de los regímenes socialistas en el Este europeo a principios de la década de los noventa.Cuba se quedó con un sistema económico deteriorado, sin socios comerciales y tecnológicos, y frente al recrudecimiento de las medidas de bloqueo impuestas por los EE.UU., las cuales afectaban, por primera vez, a terceros países, lo que favorecía su aislamiento internacional y dificultaba sus posibilidades de integración futura. No dejó de tener importancia el debilitamiento en el nivel internacional del Movimiento de los Países No Alineados.
Los sectores más afectados fueron el energético –y por tanto el productivo-, la seguridad alimentaria y la salud.Dentro de esta coyuntura se ha producido el inicio del trabajo de las ONGD europeas en Cuba, pero esta acción tenía alguna dificultad añadida, por una parte la inexistencia o la inexperiencia en el campo de la cooperación de las ONG cubanas, y el desconocimiento de la realidad cubana por parte de las ONGD internacionales. Ha sido necesario iniciar el recorrido de este camino de forma conjunta y esto constituye un aspecto positivo. Especial importancia han tenido las diversas reuniones de ONGD que han sido convocadas en estos años para consolidar el trabajo, como han sido los encuentros celebrados en La Habana y Madrid convocados por el Grupo Sur y el Centro de Estudios Europeos.
Es evidente que el papel de la cooperación para la salida de la crisis cubana que se viene realizando en lo últimos años a través de las ONGD internacionales ha sido moderado. Lo limitado de los fondos transferidos en estos diez años no podía ser la solución a las necesidades que la economía cubana tenía, solo representaba un paliativo y su importancia se debe al hecho de concentrarse en algunos sectores especialmente críticos como han sido los alimentos y medicamentos, a través de la ayuda de emergencia. La recuperación productiva cubana ha sido fruto de la reestructuración económica llevada a cabo por la eficiencia productiva, liberalización de la tenencia de divisas, descentralización de las decisiones, acuerdos tecnológicos y productivos con socios externos y la prioridad de sectores como la producción de alimentos.
Aun siendo conscientes de las limitaciones económicas del trabajo de las ONGD internacionales, debemos valorar muy positivamente las repercusiones políticas de estas actuaciones. Si bien la diplomacia cubana ha logrado los suficientes apoyos como para conseguir que Naciones Unidas, año tras año, votase condenando por escandalosa mayoría el bloqueo norteamericano, el papel de las ONGD internacionales y de los diversos movimientos de solidaridad existentes en Europa y América, han logrado, que la opinión pública internacional se situase en contra de la política norteamericana hacia Cuba. Las campañas de solidaridad que se han multiplicado en estos años, las acciones de presión política hacia los propios gobiernos y la creación de redes de información alternativas han logrado en parte romper el monopolio informativo que sobre Cuba tienen las agencias norteamericanas y la extrema derecha cubano-americana. Especial importancia ha tenido en este trabajo la acción de las organizaciones norteamericanas que luchan contra el bloqueo.
Hay que tener en cuenta que no es homogénea la acción de las ONGD internacionales. Los EE.UU. han utilizado a muchas ONGD europeas en su estrategia de aislar y desligitimación de Cuba, especialmente las ONGD ligadas a la Iglesia Católica como es el caso de Pax Christi Holanda, la cual se ha convertido en cabeza de puente de los intereses norteamericanos contra Cuba. Habiéndose destacado por organizar reuniones contra Cuba, impulsar campañas de presión hacia el Parlamento Europeo y la Comisión Europea. En el último año ha coordinado las actuaciones de los EE.UU. e Israel, utilizando al derechista gobierno checo de testaferro, para lograr una nueva condena de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, pírrica victoria que ha sido contestada de forma inmediata por los miembros del ECOSOC que han votado recientemente la salida de los EE.UU. de esta comisión.
Solidaridad para el Desarrollo y la Paz (SODEPAZ), una pequeña organización no gubernamental de desarrollo española, ha centrado su trabajo en estos años con Cuba considerándolo un área prioritaria junto a Palestina y la República Árabe Saharaui Democrática.
Hemos trabajado en varias líneas complementarias:
En la colaboración con las ONGD cubanas en los sectores de las energías renovables, la agricultura ecológica, el tratamiento y reciclaje de los residuos urbanos, la salud y la vivienda.
En la coordinación del movimiento de solidaridad con Cuba en España, a través de nuestro apoyo a la Coordinadora de Solidaridad con Cuba y nuestra participación en los diversos encuentros de solidaridad que se han ido celebrando anualmente, y por último en la consolidación de una acción de contrainformación sobre Cuba con la realización de campañas de solidaridad (Petroleo para Cuba, Bacardi Un mal Trago,...).
En la potenciando de la presencia de compañeros/as cubanos en España mediante la celebración de giras y encuentros (giras de mujeres, jóvenes, personal de salud, universitarios, miembros de OMGD) y la de españoles en Cuba (cursos de formulación de proyectos, envío de voluntarios y técnicos).
En la creación de un sistema de información sobre Cuba mediante la publicación de revistas, libros y de un espacio propio en Internet.
Entendemos que debemos mejorar el trabajo en base a la experiencia acumulada en lo últimos años y en este sentido avanzamos nuestra propuestas a las ONGD progresistas europeas.
1.- Aumentar nuestra coordinación internacional (Campañas, giras, encuentros y acciones de cooperación. La redes de lucha contra la globalización y sus métodos de coordinación nos tienen que servir de experiencia al movimiento de solidaridad con Cuba, del cual somos parte muchas ONGD, para crear redes telemáticas que nos permitan estar en contacto permanente y dar respuesta a las agresiones de los EE.UU. y la derecha europea contra Cuba.2.- Crear un sistema de contrainformación que sea capaz de dar a conocer una visión de la realidad cubana en contraste con la de los medios de comunicación oficiales. Proponemos la creación de un espacio en Internet descentralizado pero coordinado y que se publique los diversos idiomas de europeas; edición de publicaciones impresas conjuntas del movimiento de solidaridad y cooperación con Cuba. Un papel a destacar y potenciar son las informaciones de generadas en las ONGD cubanas con las que trabajamos.
3.- Impulsar las acciones de presión política sobre los órganos de decisión de la Unión Europea y sobre los propios estados.
4.- Impulsar la cooperación con las ONGD cubanas en aquellos sectores que para nosotros/as representan un modelo de desarrollo sostenible, no agresivo con el medio y participativos; las energías renovables, la agricultura ecológica, la reforestación y la gestión integral del medio ambiental, la salud y la participación ciudadana en la resolución de sus problemas de desarrollo.
5.- Impulsar, aprovechando nuestro trabajo de cooperación y solidaridad en los diversos países del Sur, potenciando nuestro papel de puente para la relación directa delas organizaciones cubanas con las de otros países. La tecnología y los técnicos cubanos pueden ser agentes de desarrollo en los programas que realizamos en otros países y las experiencias de estos pueden ser de suma utilidad para las organizaciones cubanas.
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(1) Sociólogo, miembro del grupo de trabajo sobre Cuba de SODEPAZ