Colectivo de Derechos Humanos Semillas de Libertad
-CODEHSEL-
"Se trata de una indiferencia de quienes podrían ser los escuchas, porque no les interesa, les aburre o sienten incomodidad con las palabras de las víctimas;indiferencia de quienes prefieren no saber, ignorar lo que está pasando, poner la mirada en otro lado. La palabra mentirosa, la palabra tranquilizadora que indica cuan bien marchan las cosas y cuan cercano está el tiempo de la paz y la concordia,
no resulta incomoda ni aburre y desplaza, por tanto la palabra de la víctima se invisibiliza porque es la verdad siempre presente". [1]
En el marco de la semana de los derechos humanos, el Colectivo de Derechos Humanos Semillas de Libertad -CODEHSEL- realiza anualmente la Jornada por los derechos humanos y contra la impunidad, este año con el lema "Que se escuche la voz de las víctimas"., proponiéndonos sensibilizar a la opinión pública para que conozca la verdad sobre los crímenes de lesa humanidad en Antioquia, sobre los nefastos efectos de la estrategia paramilitar y la importancia de reconocer los derechos de las víctimas como presupuesto de garantía de no repetición de los crímenes.
En tal sentido organizamos una serie de eventos públicos, entre ellos la galería de la memoria por diferentes espacios de la ciudad. Galería que fue construida colectivamente por las víctimas que ven en esta actividad una forma de hacer memoria y elaborar duelos. Pese al miedo por las constantes amenazas las víctimas se motivaron para que sus historias fueran conocidas.
Sin embargo, en un acto de total intolerancia, insensibilidad y arbitrariedad, el Secretario de gobierno municipal, Gustavo Villegas, ordenó quitar la galería con el argumento de que ello "obstaculizaba el libre transito". Es necesario aclarar que ésta se encontraba en una zona peatonal y no interfería con ninguna actividad de la ciudad. Con dolor, las víctimas y organizaciones de derechos humanos fuimos testigos de cómo una vez más la voz de las víctimas era acallada. Nuevamente el espectáculo de una política pública antidemocrática que premia a los victimarios, les permite que celebren sus crímenes y de otro lado invisibiliza a quienes han sufrido el terror y sólo exigen el reconocimiento de sus derechos.
Este hecho no es nuevo, se suma a otros que tienen como fin deslegitimar la lucha de las víctimas en contra de la impunidad. Por ejemplo la prohibición para que el movimiento de víctimas de crímenes de Estado y la Campaña Memorias contra el Silencio y la Impunidad puedan tener la Galería de la Memoria y manifestarse en las audiencias de versión libre de los jefes paramilitares, o la falta de investigación y sanción a los paramilitares "desmovilizados" que constantemente han hostigado, perseguido, fotografiado y amenazado a las víctimas en la diferentes actividades públicas realizadas en la ciudad de Medellín, o la descalificación pública a las denuncias de las víctimas o de las organizaciones de derechos humanos sobre el accionar paramilitar en la ciudad.
Por ello hacemos un llamado a la comunidad nacional e internacional, a las organizaciones sociales y de derechos humanos para que exijan del Estado colombiano plenas garantías de protección a las víctimas, que puedan expresar y exigir libremente el reconocimiento de sus derechos. Debe prohibirse la legitimación de los crímenes cometidos por los paramilitares y por el Estado; por el contrario, la garantía de los derechos de las víctimas debe ser una obligación para los funcionarios públicos que en todo momento debe cumplirse.









