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Venezuela: Meditaciones sobre la derrota del 2-D

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El pasado 2 de diciembre de 2007, en Venezuela, ocurrió el inesperado triunfo de la opción del NO en las elecciones efectuadas para decidir si se aprobaba el Proyecto de Reforma Constitucional (PRC) propuesto por el presidente Hugo Chávez.

La sorpresa electoral fue tanto para los sectores de la oposición como en las filas del gobierno; los primeros estaban acostumbrados a la derrota durante once procesos electorales seguidos y esto se reflejaba en el análisis interno de las organizaciones que apoyaban el NO donde ellos asumí­an la derrota. Por el contrario, en los sectores que se inclinaban a favor del SI desde el presidente de la república hasta las organizaciones de base predominaba el triunfalismo, porque siempre estuvieron acostumbrados a ganar en buena lid en los procesos electorales con una diferencia de quince a veinte puntos. Ante esta situación, la pregunta que se genera en las filas del chavismo es la siguiente: ¿cuáles fueron los factores predominantes en el revés electoral? Esta interrogante será respondida a través de las siguientes meditaciones, las cuales presentaremos a continuación.

Es importante resaltar que estas reflexiones, no son producto del análisis frí­o de un intelectual, sino que es la sí­ntesis del sentir de diversos sectores identificados con el proceso revolucionario bolivariano, en otras palabras, es un aporte del colectivo para superar los errores y profundizar los cambios polí­ticos, económicos, sociales y éticos para construir el Socialismo del Siglo XXI.

1) NO CONFUNDIR LOS DESEOS CON LA REALIDAD: La campaña electoral de Chávez para su reelección presidencial de diciembre de 2006 (que le otorgó una victoria de 26 puntos porcentuales sobre su contendor más cercano) se centró en el planteamiento de la instauración del Socialismo del Siglo XXI, por esta razón se forjó la falsa ilusión de que el pueblo se habí­a manifestado a favor de la causa socialista y en contra del neoliberalismo, sin evaluar que el pueblo en su mayorí­a estaba votando a favor de la continuidad de su lí­der Hugo Chávez en el gobierno. Con esta apreciación simplista se intentó dividir al paí­s polí­ticamente en dos posiciones, la izquierda y la derecha, sin distinguir que en la sociedad venezolana y latinoamericana existe una amplia franja de ciudadanos que se ubican en el centro polí­tico y su voto se desplaza fácilmente de un polo a otro, cuando la obra de gobierno le resulta beneficiosa o desfavorable a sus intereses. La historia de Venezuela en la cuarta república nos demuestra esta realidad cuando dichos sectores apoyaban en un determinado momento a Acción Democrática (AD), a COPEI o el famoso "Chiripero" el cual fue una alianza de pequeños partidos y organizaciones polí­ticas minoritarias que llevó al poder a Rafael Caldera en el periodo de 1994 - 1998.

2) HAY QUE MANEJAR EL ARTE DE ACTUAR EN EL MOMENTO OPORTUNO: El llamado a ratificar el PRC no se efectuó en el momento adecuado, el Presidente debí­a esperar por lo menos 2 o 3 años para actuar de una manera eficaz y eficiente consolidando su gestión en el campo económico, polí­tico, social y ético; Asimismo, el gobierno debí­a fortalecer el Poder Popular ya que estos factores serí­an el mejor ejemplo de lo que podrí­a ser el Socialismo del Siglo XXI, lo cual permitirí­a afrontar con mayores posibilidades de éxito el proceso comicial para aprobar el PRC.

3) EN EL MUNDO CONTEMPORÁNEO PARA TRIUNFAR EN EL CAMPO POLÍTICO LA ORGANIZACIÓN ES IMPRESCINDIBLE: La dirigencia polí­tica del movimiento revolucionario venezolano cometió un grave error al eliminar antes de las elecciones del PRC, al Movimiento V República (MVR) que habí­a sido exitoso como maquinaria electoral en los diversos comicios que afrontó el gobierno bolivariano en los últimos años. Mientras se desechaba al MVR no se lograba consolidar la nueva fuerza polí­tica en proceso de creación bajo el nombre de Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en este sentido, debemos destacar que dicha organización logró captar a más de 6 millones de aspirantes a militantes. Sin embargo, en el proceso de designación de voceros y voceras en las bases de los denominados batallones del partido se infiltraron algunos elementos oportunistas que llevaban los mismos vicios que tení­a el MVR, donde se luchaba por cuotas de poder para acceder a puestos burocráticos y obtener prebendas económicas. Toda esta situación mencionada influyó en la desorganización del PSUV, el cual no tuvo la capacidad de estimular a todos los aspirantes inscritos para que apoyaran el PRC.

4) EL SECTARISMO PERJUDICA EL AVANCE DEL PROCESO REVOLUCIONARIO: Las actitudes sectarias alentadas desde el alto nivel gubernamental han sido otro factor que influyó en menor o mayor medida, en la unidad del movimiento revolucionario que se manifestó en la derrota que sufrió la opción del SI en las elecciones. En este aspecto podemos decir que el Comando Zamora, que apoyaba la opción del sí­, no incluyo en su organización al Partido Comunista de Venezuela (PCV), al Partido Patria Para Todos (PPT), y a varias organizaciones polí­ticas, por esta razón dichas agrupaciones se vieron en la obligación de realizar su propaganda de forma independiente, fragmentando la campaña electoral. De igual manera, las organizaciones partidarias del presidente Chávez no buscaron puntos de encuentro con otros sectores polí­ticos que a pesar de ser crí­ticos al gobierno luchan por profundizar las reformas que vive el paí­s, en estos colectivos revolucionarios unos se decidieron por la abstención y otros respaldaron la opción del NO perjudicando así­ la aprobación del PRC. Asimismo, en la Asamblea Nacional (AN) la mayorí­a de los diputados afectos al gobierno menospreciaron la crí­tica sana de otros sectores revolucionarios, que plantearon varias observaciones para mejorar la comprensión de diversos artí­culos del PRC, situación que permitirí­a presentar la propuesta de una forma didáctica que serí­a un incentivo para que el pueblo se apropiase de ella.

5) "LA SALSA QUE ES BUENA PARA EL PAVO, ES BUENA PARA LA PAVA": Otra falla de considerable importancia en el PRC se relacionaba con la reelección presidencial ilimitada, sin embargo, no se le otorgaba el mismo derecho a los Alcaldes y Gobernadores, obviando concientemente que la Constitución Nacional faculta a la ciudadaní­a para activar el mecanismo de referéndum revocatorio sobre cualquier cargo de elección popular a la mitad del periodo. Los defensores de la reelección argumentaban que ella se implementa en la mayorí­a de los paí­ses europeos, pero omití­an de manera expresa que en estos Estados todo cargo de elección popular está sujeto a la reelección continua; otros más refinados intelectualmente sostení­an que sólo se justificaba la reelección presidencial porque el gobierno central es el único garante de la soberaní­a nacional; esta situación derivó en un grave error polí­tico ya que fue un estimulo para que diversos Alcaldes y Gobernadores afectos al gobierno, no se comprometieran activamente en la campaña electoral y sabotearan el desarrollo de la misma, debido a que veí­an afectados sus cuotas de poder.

6 "EL QUE MUCHO ABARCA POCO APRIETA": El gobierno se vuelve a equivocar a nivel polí­tico cuando se enfrenta a diversos enemigos a la vez, llegando de esta manera a tropezar con los mismo errores que se cometieron en los meses previos al golpe de Estado de abril de 2002. Mientras por un lado los grupos económicos de manera frí­a y calculada saboteaban el abastecimiento de productos de primera necesidad para influenciar en el ánimo del electorado para que votasen a favor del NO, por el otro, el gobierno no lograba dar respuesta eficiente a este problema; por otra parte, la inseguridad en el paí­s es cada dí­a más alarmante y no existe una respuesta efectiva (sin violar los derechos humanos) para intentar solucionar o reducir este problema que afecta a la ciudadaní­a en general y de manera especial a los moradores de los sectores populares afectos al gobierno.

En lugar de tratar de solventar estos problemas que afectan a la población de forma cotidiana y que le permitirí­a obtener mayor respaldo popular, durante la campaña electoral el gobierno más se preocupó por exaltar las contradicciones externas contra Estados Unidos, Colombia y España, esta maniobra sirvió para aglutinar el voto duro chavista pero tiene como consecuencia negativa el rechazo de los sectores moderados de la sociedad (quienes han votado a favor del gobierno en las diversas elecciones anteriores) que temen un enfrentamiento bélico con estos paí­ses. Aunado a esto el presidente Chávez dedicó gran parte de su tiempo para intentar resolver la situación del canje humanitario que se vio interrumpido por la presión de Washington al gobierno de Uribe, hecho que genera una desmedida reacción del gobierno venezolano a una semana de efectuarse las elecciones y que originó tensión entre ambos Estados, situación que logró impactar a la mayorí­a de la población colombiana que vive en Venezuela (4 millones) consiguiendo así­ que se abstuvieran o votaran contra el PRC. Asimismo en la campaña electoral se le dio énfasis el enfrentamiento con el Rey de España, esto produjo que electores abstencionistas descendientes de españoles se inclinaran a votar en contra de la reforma; otro error cometido fue que el presidente Chávez se ausentó del paí­s por una semana con motivo de la cumbre de la Organización de Paí­ses Exportadores de Petróleo (OPEP) en detrimento de una mayor participación del proponente en la campaña electoral ya que él tiene un gran poder de convocatoria y comunicación que podrí­a influir en vastos sectores de la población.

7) PARA PROFUNDIZAR EL PROYECTO REVOLUCIONARIO ES NECESARIO UN LÍDER Y UNA DIRECCIÓN COLECTIVA: se debe abandonar la concepción del lí­der mesiánico de la revolución por las siguientes razones: es la principal fortaleza del proceso revolucionario porque el pueblo lo sigue y apoya de manera incondicional para que genere los cambios necesarios en la sociedad, pero al mismo tiempo se convierte en la principal debilidad del proceso ya que si desaparece, por un atentado o accidente y todaví­a no termina de consolidarse el Poder Popular, el pueblo queda sin horizonte polí­tico y es presa fácil de la reacción, como ejemplo de esto se puede mencionar lo acontecido con el general Velasco Alvarado en Perú, Omar Torrijos en Panamá, Nasser en Egipto, ya que una vez desaparecidos estos dirigentes de la vida polí­tica se revertieron los procesos de cambio en dichos paí­ses. Lo contrario lo podemos ver en los casos de la revolución cubana, china y vietnamita, donde los lí­deres carismáticos junto a una dirección colectiva y la organización del pueblo, han logrado superar los momentos de crisis manteniéndose en el poder. Estas lecciones de la historia contemporánea nos enseñan que para lograr un sano desarrollo del proceso polí­tico es imprescindible el lí­der, pero también es primordial la dirección colectiva enraizada en el pueblo porque permite convertir los reveses en victorias y al mismo tiempo, debatir como profundizar el proceso de cambio que vive el paí­s.

8) EL VOLUNTARISMO POLÍTICO MINIMIZA LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGÓNICA: según la visión del gran lí­der revolucionario ruso, Vladimir Lenin, en su obra "El que hacer", el partido siempre debe estar junto al pueblo para atender sus inquietudes y así­ la polí­tica que se quiera implementar esté acorde con las demandas de la población y con la realidad concreta. En este sentido, cuando el máximo lí­der de la revolución bolivariana planteó públicamente que el PRC serví­a para acelerar la marcha de los cambios hacia el Socialismo del siglo XXI nos estaba demostrando su visión voluntarista de la revolución, porque no tomaba en cuenta el sentir y los valores de carácter capitalistas predominantes en la sociedad venezolana, los cuales se manifiestan en el consumismo presente en amplias capas de la población. De esta manera, no están dadas las condiciones polí­ticas, económicas y especialmente las que se relacionan con los valores éticos para construir de una manera acelerada un nuevo tipo de sociedad. Para intentar lograr estos cambios se debe ir educando en el concepto de ciudadaní­a a la población donde se tome en cuenta no sólo sus derechos sino también sus deberes siendo este último un aspecto primordial para construir una nueva sociedad. De igual forma, cuando se aprueba que la votación del PRC debí­a ser por bloques, es decir, se votaba de forma general y no se tomaban en cuenta los preceptos de la constitución venezolana que señalan que se podí­an votar individualmente hasta la tercera parte de los artí­culos, esta situación conducí­a al elector a elegir de una manera incondicional siguiendo los dictados del lí­der, lo cual degradaba las manifestaciones creadoras del pueblo y uno de los sentidos principales de la democracia bolivariana que se define como participativa y protagónica.

9) LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA DUERME CON EL ENEMIGO: Desde que el presidente Chávez asumió el gobierno no se puede negar los diversos cambios que ha implementado en el aspecto polí­tico, económico y social a favor del pueblo. Sin embargo, es importante destacar que se ha ido formando una nueva élite denominada los "boliburgueses" que son los que se ven beneficiados de una u otra manera por medio de contratos, comisiones, tráfico de influencias, corrupción, malversación de fondos públicos, entre otros. De igual manera, está presente el fenómeno de los mega-salarios donde en diversas instituciones públicas los altos jerarcas ganan sueldos de 25 millones hasta más de 50 millones de bolí­vares mensuales además de recibir diversos bonos que llegan aproximadamente a más de 18 sueldos anuales, lo que significa que trabajando de una manera honrada estos sectores pasan a formar parte de la nueva élite polí­tica y económica por su alto nivel de ingresos. En contraste con esta situación, debemos destacar que un profesional recién egresado de la universidad trabajando como funcionario público necesita más de 20 años de trabajo para alcanzar los sueldos mencionados anteriormente. Todo esto atenta contra los valores éticos del proceso revolucionario, ya que un verdadero luchador social no vive de la revolución sino que vive y se sacrifica para ella; como ejemplo de esto están los grandes personajes de la historia de nuestra región como Simón Bolí­var y Ernesto "Che" Guevara, entre otros.

En la formación de la nueva élite también están presentes diversos Alcaldes, Gobernadores, Concejales y Diputados que en el ejercicio de la función pública han ido formando sus cí­rculos de intereses con sus cuotas de poder, alejándose de una manera paulatina de los intereses del pueblo que los eligió y solamente visitan los sectores populares cada vez que hay elecciones. Esta situación permitió que como una forma de protesta amplios sectores del pueblo chavista se abstuvieran de votar en el proceso electoral pasado. Los sectores privilegiados, mencionados con anterioridad, no les conviene que se profundice el proceso revolucionario porque atentarí­a contra sus intereses elitistas y por lo tanto, juegan a lo que ellos denominan "el chavismo sin Chávez"; se debe destacar que entre estos sectores unos no tomaron con seriedad el proceso electoral para aprobar el PRC y otros de forma implí­cita llamaron a votar a favor de la opción del NO. Por todo esto es indispensable profundizar el proceso de cambio revolucionario a través del fortalecimiento del Poder Popular, ya que es la única garantí­a junto con el presidente Chávez para contrarrestar estas prácticas nefastas y contrarrevolucionarias que favorecen a los intereses del imperialismo.

10) "GUERRA AVISADA NO MATA A SOLDADO Y SI LO MATA ES POR DESCUIDADO": La propaganda electoral para aprobar el PRC adoleció de diversas deficiencias entre una de ellas podemos destacar que fue reactiva y no ofensiva ante la campaña sucia de la oposición. Los sectores a favor del NO utilizaron de una manera acertada los miedos y las angustias presentes en diversas generaciones (producto de la Guerra Frí­a aplicada por Estados Unidos contra el socialismo) latinoamericanas y particularmente la venezolana, esgrimiendo principalmente los siguientes argumentos contra el Estado socialista: que le quitarí­a la patria potestad de los padres sobre sus hijos, atentarí­a contra la "libertad" de posesión de la pequeña propiedad privada y personal, se incrementarí­a el desabastecimiento de productos de primera necesidad, el socialismo busca la concentración del poder en una sola persona y por esta razón se promoví­a la reelección presidencial indefinida como mecanismo para acabar con la democracia; en estos argumentos se involucraron los sectores reacios al cambio como los medios privados de comunicación masiva, la iglesia católica, las cúpulas empresariales, entre otras.

El gobierno no supo desmontar esta matriz de opinión eficientemente y además no se tomaron medidas concretas, ya que una acción en el campo de la polí­tica vale más que mil palabras, como hubiese sido la entrega masiva de tí­tulos de propiedad a los habitantes de los barrios y créditos a microempresarios y cooperativas en plena campaña electoral. Asimismo, la campaña dirigida por el Comando Zamora le dedicó más tiempo a la entrega del PRC en lugar de fomentar la discusión con las comunidades de los sectores populares, para debatir los aspectos polémicos del articulado, de igual manera, la misma crí­tica se le puede hacer a la Asamblea Nacional con "el parlamentarismo de calle". Los analistas comunicacionales del gobierno actuaron como si tuvieran autismo, ya que solamente se dieron cuenta de los puntos álgidos del PRC cuando la oposición tomó la iniciativa, en lugar de tomar en cuenta las crí­ticas ácidas realizadas por la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en el mes de agosto de 2007; esto podrí­a haber servido para que el gobierno tome la ofensiva comunicacional desmontando la futura matriz de opinión que se iba a generar por medio de la guerra sucia comunicacional.

Fue un error grave del Comando Zamora no haber participado en los debates que promoví­a el Consejo Nacional Electoral, que serí­an trasmitidos en cadena nacional de radio y televisión y que servirí­an para explicar la finalidad y alcance del PRC a nivel nacional, aprovechando la oportunidad para desmontar los argumentos y falacias de la oposición. Parece que se creyó que la campaña electoral era para elegir el Presidente de la República, sin tomar en cuenta que en los comicios del 2 de diciembre se jugaba un proyecto de paí­s con nuevos valores de carácter socialista que todaví­a no son aceptados por amplias capas de la población y por eso era necesario el debate nacional. Por último, el gobierno se negó de una manera intransigente a la postergación de las elecciones por lo menos de tres a seis meses (ya que lo pedí­a la oposición) lo que permitirí­a haber llegado con mayor amplitud al electorado nacional y así­ explicar didácticamente las medidas que contemplaba el PRC y al mismo tiempo, se podrí­a combatir eficientemente el desabastecimiento, además de tomar medidas contundentes contra la inseguridad, la corrupción y otras de carácter social que tendrí­an impacto nacional y lograrí­an una menor abstención electoral que hubiese favorecido al gobierno.

11) UNIDAD OPOSITORA MADE IN USA: la oposición tuvo la "virtud" de ir unida, sin embargo, esta táctica fue para poder jugar en dos escenarios; por un lado llamaban a la participación electoral y por el otro ellos estaban preparados a desconocer los resultados si perdí­an, alegando la existencia de fraude para justificar un golpe de Estado y así­ fomentar la ingobernabilidad del paí­s con la finalidad de permitir la intervención de la "comunidad internacional" para derrocar al presidente Chávez.

Debemos destacar que la maquinaria electoral de la oposición fue exitosa, la abstención entre sus filas fue baja y además trabajaron en los sectores de tradicional predominio chavista por intermedio de las denominadas redes populares donde se obtuvo un relativo éxito con la propuesta "Chávez SÍ, reforma NO", e incluso en sus marchas utilizaban camisas rojas con sí­mbolos a favor del NO para hacer ver que eran partidarios de Chávez en contra del PRC. Tal como se dijo en lí­neas anteriores, jugaron de una forma acertada a los miedos y angustia que produce la guerra sucia contra el socialismo. Otro acierto de la dirección opositora dirigida desde Washington fue estimular y promover movilizaciones estudiantiles, conformadas en su mayorí­a por universidades y liceos privados y aunado a esto gran parte de los testigos en las mesas electorales provení­an de estos sectores que jugaron un papel fundamental en la lucha contra el gobierno.

La oposición hizo su trabajo con el apoyo del imperio por medio de la Embajada de Estados Unidos y de instituciones con fachada democrática como la National Endowment for Democracy (NED), que financiaron con varios millones de dólares sus actividades. Recordando la historia del siglo pasado podemos observar que lo mismo se realizó en la época de Salvador Allende en Chile y en la Nicaragua sandinista después del triunfó de la revolución armada, donde funcionaron con éxito los laboratorios de guerra sucia y el desabastecimiento de productos de primera necesidad que permitió, entre otras situaciones, el golpe militar de Augusto Pinochet en Chile y la derrota electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Por último, es importante resaltar que el triunfo estrecho de la opción del NO fue producto de los errores cometidos por el gobierno que fueron aprovechados de una manera acertada por la oposición.

REFLEXIONES FINALES

La derrota de la opción del SI en el PRC debe conducir a los sectores revolucionarios a un análisis profundo de contenido crí­tico y autocrí­tico para evitar que la Revolución Bolivariana sea frustrada, con el fin de profundizar las transformaciones que ocurren en Venezuela, lo cual repercutirí­a de manera positiva en todos los procesos de cambio que vive la región latinoamericana. En sentido contrario significarí­a la mediación o la derrota del movimiento revolucionario latinoamericano, que representarí­a una nueva frustración para nuestros pueblos, tal como aconteció con la caí­da del Socialismo Real en la última década del siglo pasado. Debemos destacar que en Venezuela se juega el destino de Latinoamérica por tener gran importancia geopolí­tica al ser uno de los principales productores de hidrocarburos a nivel mundial, recursos que sirven para utilizarlo en sentido positivo para el proceso de integración latinoamericano y caribeño y en la relación sur-sur. Debemos estar claros que en un mundo globalizado la revolución no puede ser exitosa en un solo paí­s, ésta tiene que extenderse tal como está aconteciendo en otras naciones de nuestra región, porque es la única opción que nos queda para que el proceso revolucionario sea triunfante.

Por todo lo anteriormente dicho, es de carácter imprescindible la madurez polí­tica de los dirigentes de este proceso y de los colectivos revolucionarios, esta exhortación va dirigida tanto al Presidente de la República, como a la alta dirigencia polí­tica, a los cuadros medios del proceso, a la base del chavismo y a otras organizaciones revolucionarias que tienen un apoyo crí­tico al proceso. Nuestra consigna tiene que ser unidad, unidad, unidad desde la diversidad revolucionaria; por esto tenemos que abandonar las actitudes sectarias que tanto daño le hacen a la revolución. De igual manera, debemos pensar de una manera objetiva que este cambio polí­tico tiene un lí­der con todos sus aciertos y errores que es el presidente Chávez, pero que es de primordial importancia la construcción del partido para que genere una dirección colectiva que acompañe al lí­der en igualdad de condiciones, con el fin que se produzca un rico debate en relación a las medidas que debe tomar el gobierno y así­ profundizar los cambios que vive el paí­s; esto servirí­a para que madure la dirigencia polí­tica, situación que repercutirí­a favorablemente en las organizaciones del poder popular y en el proceso revolucionario.

Para que el fortalecimiento de la revolución tenga mayor éxito se tienen que tomar medidas contra la corrupción, la inseguridad, la burocracia y las nuevas élites lo que servirí­a para convencer al pueblo de la eficiencia de este gobierno, hecho que permitirí­a que el partido de la revolución recupere a buena parte de los tres millones de electores que se abstuvieron de participar en las elecciones pasadas. Por último, creemos que no es el momento oportuno para llamar a otra consulta de reforma constitucional aunque la iniciativa provenga del pueblo, ya que para hacer esto es necesario implementar las medidas anunciadas en las lí­neas anteriores, lo que crearí­a las condiciones subjetivas y objetivas en el pueblo para que apoye de manera masiva un proyecto de reforma constitucional que consolide las bases para la transición al socialismo.

Juan Roberto Torres Peláez es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Central de Venezuela.
26 Diciembre 2007

 
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