Martha Cecilia Ruiz
ALAI-AMLATINA 31/10/2002, Quito.- Indígenas
de Ecuador,
Colombia y Bolivia, campesinos y campesinas,
afrodescendientes, mujeres, gays, jóvenes,
ecologistas,
pequeños productores, sindicalistas,
estudiantes. Así de
diversa y multicolor fue la marcha de
protesta en contra del
Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), que congregó a
cerca de 15 mil personas en la capital
ecuatoriana.
Desde muy temprano en la mañana,
las diversas organizaciones
sociales que se han sumado durante toda
esta semana a las
Jornadas Continentales de Lucha contra
el ALCA se reunieron en
un parque del norte de Quito, con música,
pancartas y banderas
de todos los colores. El propósito
era llegar hasta el hotel
donde está previsto que se reúnan
los cancilleres y ministros
de comercio exterior de la región,
que mañana harán
pronunciamientos oficiales sobre el borrador
del ALCA.
Sin embargo, lo/as manifestantes no pudieron
llegar hasta
donde querían. Helicópteros
y patrullas vigilaban la marcha,
mientras algo más de 5.300 policías
custodiaban las calles de
Quito, cerrando el paso a los y las manifestantes.
Aunque la marcha se desarrolló en
forma pacífica, los policías
-equipados con escudos y toletes- decidieron
lanzar bombas
lacrimógenas. El resultado fue
un empleado del sector judicial
herido en el pecho y el brazo y un menor
de edad fuertemente
asfixiado, además de seis detenidos
por enfrentamientos con la
policía.
Sin duda, los líderes indígenas,
organizados alrededor de la
Confederación de Nacionalidades
Indígenas del Ecuador (CONAIE)
lideraron la marcha, y además movilizaron
a cerca de 5.000
hombres y mujeres que llegaron desde la
Sierra Norte hasta
Quito. Así mismo, organizaciones
de campesinos, mujeres y
pequeños agricultores caminaron
durante cuatro días desde el
sur del Ecuador para participar en esta
marcha.
También estuvieron presentes líderes
y organizaciones de otros
países del continente, como lo/as
miembros del Movimiento Sin
Tierra del Brasil y la Confederación
Nacional de Indígenas de
Colombia (CONIC). De igual manera, participaron
personalidades
como el Premio Nóbel de la Paz
Adolfo Pérez Esquivel, de
Argentina, y algunos parlamentarios del
continente, que ayer
se pronunciaron el contra de la propuesta
de crear un Área de
Libre Comercio para las Américas.
Debido al fuerte control policial y a las
condiciones adversas
que enfrentó la marcha, las agrupaciones
sociales decidieron
no entregar el documento que habían
previsto presentar a los
cancilleres. Se trata del "Mensaje de
la movilización de los
pueblos de América a los ministros
de economía y comercio
reunidos en Quito, Ecuador", en donde
se explica las razones
por las cuales existe una oposición
contundente frente al
ALCA.
Una de las principales razones tiene que
ver con la forma
secreta en que se han dado las negociaciones.
Y es que, el
proceso de discusión y negociación
para dar vida al ALCA –
iniciado en 1994- no solo ha excluido
a la sociedad civil,
sino que ni siquiera ha sido consultado
con los parlamentos de
cada país.
De igual manera, las organizaciones sociales
que se han
manifestado en contra del ALCA cuestionan
el hecho de que este
acuerdo desconozca las desigualdades estructurales
de los 34
países que pretende integrar, y
que proponga una competencia
en desigualdad de condiciones y un trato
parecido a pequeños
agricultores y grandes empresas transnacionales.
¿Cómo
competirán, por ejemplo, Estados
Unidos con Haití, o Canadá
con Bolivia, Perú o Ecuador? Existen
condiciones desfavorables
para los pequeños productores y
para los países
latinoamericanos y del Caribe.
"No estamos en contra del intercambio
y los acuerdos entre
países –dice el mensaje-. Estamos
por un modelo distinto al
que se quiere imponer con el ALCA; estamos
por acuerdos
soberanos y democráticos que verdaderamente
garanticen un
desarrollo justo, equitativo y sustentable
para cada una de
nuestras naciones".