AUNQUE SIN LA PRESENCIA DE AZNAR, MUY OCUPADO
EN EL BODORRIO Y EN INCUMPLIR LOS
COMPROMISOS MEDIOAMBIENTALES DE ESPAÑA,
Y DE BUSH, DEDICADO A PRODUCIR IDEAS TAN GENIALES COMO LA DE TALAR LOS
ÁRBOLES PARA QUE NO HAYA INCENDIOS FORESTALES, DESDE EL LUNES 26
DE AGOSTO HASTA EL 4 DE
SEPTIEMBRE TENDRÁ LUGAR LA CUMBRE
MUNDIAL DE DESARROLLO SOSTENIBLE DE
JOHANNESBURGO, también conocida
como Río + 10, aunque quizá, siguiendo una sugerencia de
Jacques
Grinevald deberíamos hablar
de Estocólomo + 30, para resaltar la lenta respuesta que se está
dando a
graves problemas conocidos desde hace
ya mucho tiempo, o, si lo preferís, Río "menos" 10, como
dice Mónica Frassoni, copresidenta de Los Verdes Europeos, para
resaltar la idea de tiempo perdido.La amenaza es evidente, incontestable.
Pese a ello, los tecnoideólogos del crecimiento insisten en decir
que no hay pruebas, que no está claro, que puede haber otras causas.
Ni siquiera cuando la catástrofe nos toca a los europeos, privilegiados
al fin y al cabo, se deciden a mover pieza. Para ellos, nada demuestra
que las graves inundaciones en Centroeuropa estén relacionadas con
el cambio climático. Este tipo de gente son como médicos
que en vez de diagnosticar y tratar de curar retrasasen toda acción
hasta el momento de la autopsia. No podemos seguir así. No debemos,
pero tampoco podemos, porque estamos al borde
del colapso de los ecosistemas del planeta.
EL USO DE RECURSOS NATURALES SUPERA EN
UN 20 POR CIENTO LA CAPACIDAD
REGENERATIVA DEL PLANETA. Si se supera
la capacidad de regeneración de los recursos naturales que ofrece
el planeta a la humanidad, no hay futuro. La práctica de las explotaciones
intensivas de los
recursos, agresiva y sin tregua, nos lleva
al shok traumático de la capacidad bioproductiva del planeta. La
imperiosa necesidad de apostar por las energías renovables y limpias,
con la ayuda de las nuevas tecnologías, y de poner fin al despilfarro
energético propio de nuestro modelo de vida "occidental" con un
cambio de modelo globalización es el único camino para un
desarrollo humano, capaz de incorporar progresivamente a niveles básicos
salud, vivienda, e ducación y servicios al conjunto de la humanidad
que mayoritariamente carece de ellos. Ecología y equidad deben marchar
de la mano.
NUESTRO MODELO DE PRODUCCIÓN Y CONSUMO
NO ES EL FUTURO DEL RESTO DE LA
HUMANIDAD, SINO LA OTRA
CARA DE SU PRESENTE. No resulta creible
el cuento de que somos el espejo de su futuro. Entre otras cosas, porque
no es posible. Mil millones de chinos con coche y con la consiguiente red
de carreteras y autopistas para moverse con ellos, con segunda residencia,
y utilizando papel higiénico, pañales y compresas, sería
un chollo para las empresas, pero una catástrofe definitiva para
el planeta. Y sin embargo, ¿por qué no van a tener chinos,
indios, paquistaníes, nigerianos -¡y nigerianas!- y brasileños
los mismos derechos de consumo, los mismos indicadores de bienestar que
los occidentales? Para que un acercamiento en cuanto a acceso a los
recursos básicos sea posible es necesaria una redistribución
más justa, sin duda, pero no sólo eso. Es preciso que empecemos
a vivir de otra manera, no a vivir PEOR sino a vivir MEJOR pero de otra
manera, con menos despilfarro de energía y medios naturales. Aunque
los resultados sean meras aproximaciones, es muy educativo responder a
algunas de las encuestas que tratan de indicarnos cuál es nuestra
huella ecológica, como la que puede encontrarse en http://www.lead.org/leadnet/footprint/default.htm
DESDE QUE EN 1974 SE DETECTARA POR PRIMERA
VEZ, EL AUMENTO DEL AGUJERO Y LA
DISMINUCIÓN DEL ESPESOR DE LA CAPA
NO HA DEJADO DE AUMENTAR AÑO TRAS AÑO. El agujero, según
las mediciones de la NASA, cubre ahora un área de casi 30 millones
de kilómetros cuadrados. Unas 56 veces más grande que España.
Sus efectos sobre la vida del planeta son devastadores. Los datos son incontestables:
lo confirma la NASA, las NNUU, la Cruz Roja,... No puedo extenderme aquí
sobre el cambio climático, pero recomiendo leer los trabajos de
José Santamarta, director de
World Watch en castellano, que pueden
encontrarse en www.inisoc.org/cclima02.htm y www.inisoc.org/camclima.htm
LA ONU VATICINA QUE LA LUCHA POR EL AGUA
POTABLE CREARÁ CONFLICTOS Y GUERRAS
REGIONALES, ya que en el mundo existen
más de mil millones de personas que carecen de este recurso
vital. El continuado crecimiento de la
población entra en conflicto con los recursos naturales disponibles,
según el último informe
del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA).
LAS CATÁSTROFES HIDROMETEOROLÓGICAS
SE HAN COBRADO LA VIDA DE MÁS DE MEDIO MILÓN DE PERSONAS
EN EL ÚLTIMO DECENIO, según el Informe Anual sobre Desatres
de la Cruz Roja
Internacional del año 2002. El
informe confirma la relación desastre-acción del hombre y
también la
capacidad preventiva frente a los mismos
gracias a la mejora de nuestra capacidad predictiva.
Sin embargo, la eficiacia todavía
insuficiente de las tareas de prevención no pueden explicar una
segunda parte de la estadística.
El descenso en pérdidas de vidas humanas va acompañado de
un
espectacular aumento de los damnificados.
Así, mientras en la década de los setenta fueron 700
millones, en la década de los 90
fueron 2.000 millones. Entre los factores que explican las causas
de tanto desastre tienen que ver con que los factores de vulnerabilidad
está cambiando aceleradamente. Las migraciones internas (campo-ciudad)
a causa de la pobreza extrema de las poblaciones campesinas está
fragilizando las ciudades con infraviviendas, hacinamientos y concentraciones
de pobreza que exponen a sus víctimas a engrosar la lista de damnificados
con extrema violencia. Además el deterioro medioambiental acrecienta
los efectos negativos, salvajes, brutales de los desastres hidrometeorológicos.
ESPAÑA, VERGÚENZA EN LA UNIÓN
EUROPEA. Entre 1990 y 2001 España ha aumentado un 35% la emisión
de gases, sobrepasando ampliamente lo permitido por el convenio de Kioto.
En el mismo período, Alemania las ha reducido un 19%. Es claro que
el gobierno Aznar no tiene la más mínima intención
de cumplir los compromisos contraidos con la firma del protocolo de Kioto
o con la Unión Europea.
En cuanto al convenio sobre diversidad,
nada se está haciendo para su desarrollo, no habiéndose
ni plazos ni estrategias. La varias veces
prometida estrategia de desarrollo sostenible sigue aplazada. Y,
asunto no menor, se la niega la
participación de las ONGs en la delegación española
para la Cumbre de Johannesburgo.
Aznar, ni su sucesor, ni el PP están
dispuestos a cumplir Kioto. Es más su incumplimiento no es desidia,
que ya sería grave por suicida, sino una esategia deliberada de
no incorporar a la practica política los compromisos medioambientales
internacionales que firmamos.
No piensan cumplirlo. Por eso no tuvo
nada que decir en cuanto a política ambiental durante la presidencia
española de la UE, por eso no acude a la Cumbre de la Tierra. Necesitamos
otro gobierno para hacerlo. Otra coalición progresista, roja-verde-multicolor,
para poner los temas medioambientales y sociales en el epicentro
de la acción política. Así ha sido y es en Europa
y así será en España. Sólo con la participación
de la ecología política en el gobierno tenemos garantías
del cumplimiento de Kioto. Se está ya demostrando en varias ciudades,
regiones y países de Europa. También lo vamos a demostrar
en Madrid, por ejemplo, donde estamos ya trabajando para conseguir
que haya una mayoría progresista plural, que esa mayoría
esté seriamente marcada por el sello de la influencia de la ecología
política y que pueda hacerse una política local y regional
diferente, vinculada estrechamente a la voluntyad de generación
de nuevos espacios políticos en España y en Europa.
¿QUÉ PODEMOS ESPERAR DE JOHANNESBURGO?
No mucho, quizá. Todo esto sigue en manos
de los gobiernos, que en su mayor parte
están prostrados ante poderosos intereses, atemorizados ante los
retos que plantea un cambio de modleo como el que se hace necesario o incapaces
de ir más allá del corto plazo de las próximas contiendas
electorales que les esperen. En todo caso, no cabe cejar en el empeño.
Ideas como la creación de una Organización Mundial del Medio
Ambiente, una Autoridad Mundial del Agua, una Agencia de la Energía
Renovable y un Tribubal Internacional para el Medio Ambiente, con capacidad
real de arbitraje y sanción, no son meras invenciones ingeniosas
de unos cuantos ecologistas sino que se están imponiendo como urgencias
inesquivables para ser capaces de gobernar adecuadamente recursos
escasos y que, por sus propia esencia, son y deben ser considerados como
patrimonio común de la humanidad, de quienes hoy habitamos el planeta
y también de las próximas generaciones. La convergencia entre
la acción social y la acción de gobierno se impone, pues
no estamos ante un duelo de doctrinas sino ante una exigencia de supervivencia.
Los verdes europeos no queremos tener razón mientras se hunde el
mundo, sino cambiar el rumbo suicida en que nos encontramos. Con todas
las herramientas disponibles para ello, comprometidos con los movimientos
ciudadanos y también con la participación en gobiernos progresistas
plurales, a los que queremos contaminar, con la influencia que tengamos,
de ecología política y
ánimo libertario, flexibles y realistas
en cuanto a ritmos, radicales en cuanto al rumbo a llevar y a los derechos
de cada ser humano. Para que el discurso de la política no quede
reducido a un mero discurso sobre el Poder ("poder sobre..."), sino que
sea, ante todo, poder hacer, hacer en común. Contigo, ¿vale?