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Apuntes no gubernamentales
Pequeño vademécum para la sociedad civil en espera de la cumbre de Cancún. Dentro de un año exacto
ANTONIO TRICARICO - Campaña por la reforma del Banco Mundial
JOHANNESBURG   - Traducción SODEPAZ

Se apagan los reflectores sobre la cumbre de Johannesburgo. Antes de dejar Sudafrica es ncesario llevarse aprendidas algunas lecciones sobre las implicaciones políticas que los resultados de la negociación tendrán para la sociedad civil.

1. El fracaso Johannesburgo es una dinámica ya conocida hace seis meses en Monterrey, México, en la conferencia de la ONU sobre financiación para el desarrollo. También allí el texto final de la negociación fue inaceptable, la sociedad civil lo ha rechazado y la Unión Europea ha sido puesta en apuros. El resultado político más significativo, surgido al margen de la negociación, es el compromiso europeo y americano, para dar 12 mil millones de dólares más en ayuda al desarrollo en los próximos años; en Johannesburg el verdadero resultado positivo ha sido el apoyo de Rusia y Canadá a la ratificación del protocolo de Kyoto, aislando así a EE.UU.. Hoy es la presión política de la sociedad civil la que logra producir resultados en la agenda oficial de las cumbres, sobre todo presionando a la UE, a pesar de su exceso de realpolitik, lo que todavía expresa una cultura política diferente de la americana.

2. Muchos se preguntan si todavía hay necesidad de cumbres ante la incapacidad de conseguir resultados a causa del unilateralismo americano, las divisiones europeas y del G77. Los que no las quiren, ven  en manos de la OMC y de las instituciones financieras internacionales la definición de cualquiera regla para el planeta, incluidas las cuestiones sociales, ambientales y laborales. Hace falta oponerse con fuerza a la apuesta de la derecha americana por el aniquilamiento del sistema multilateral, que encuentra nuevos seguidores en Europa, pero no solamente por una retórica de defensa del débil sistema de las Naciones Unidas. Las cumbres internacionales seran cada vez más el campo de batalla sobre cuestiones cruciales de la globalización, permitiendo así aclarar posiciones, tanto en el campo de los gobiernos como en el de la sociedad civil.
 
3. Monterrey fue un fracaso, pero ha permitido volver a politizar la cuestión del desarrollo; esto ha sucedido sólo en parte en Johannesburg en lo referente al desarrollo sostenible. El frente ecologista ha aprovechado la ola de Río para conseguir resultados importantes como el protocolo de Kyoto, en convenciones y  comisiones, pero en Johannesburgo ha quedado aplastado por el comercio y la financiación del desarrollo, que van progresando mientras tanto en la OMC y en ONU. El fracaso de la cumbre no está motivado porque a diez años de Rio se cierra un ciclo, y las grandes organizaciones ambientalista son llamadas a arriesgarse en nuevas alianzas políticas. En Johannesburgo se ha hecho esto de forma ocasional. Tenemos que trabajar para construir una nueva y más profunda convergencia política entre medio ambiente y desarrollo alrededor de los conceptos de equidad, entendido como la forma de realización ambiental y social de los derechos humanos, y de participación en lo que concierne al “governance”.
 
4. Lo que EE.UU. ha hecho en Johannesburgo ha sido un ataque al derecho internacional sobre el medio ambiente. En respuesta, el grupo de presión de la sociedad civil ha logrado poner un parche, pero no sólo esto. La referencia a la inclusión de la responsabilidad y al control de las multinacionales en los acuerdos inter-gubernamentales en el texto final nos anima a encaminar el trabajo político hacia los instrumentos del derecho nacional e internacional, que, a pesar de ser parciales, existen.
 
5. Debemos centrar el programa político en la lucha por la cancelación de la deuda, por el acceso a la tierra, contra la privatización de los servicios básicos y contra la pobreza, entendido no como carencia de dinero, si no de poder y de control sobre los propios recursos. Este las temáticas que la Cumbre de Johannesburg no ha tocado, pero que los movimientos sociales han apoyado con fuerza es la valoración del papel de lo público y la deuda ecológica y social que el rico Norte les debe. Desafortunadamente ha habido diferencias entre las ONG y los movimientos sociales, estos gozan hoy de una mayor legitimidad política como consecuencia de la crisis del multilateralismo y a la nueva agenda internacional, pero no tienen aún estrategias eficaces; por el contrario las ONG que pierden terreno político tienen óptimos estrategas y tácticos.
 
6. Desde mañana tenemos que iniciar el trabajo con prioridad en la agenda del comercio. Dentro de un año exacto, durante la presidencia de Italia de la UE, tendrá lugar la reunión de la OMC. Es necesario trabajar en red con la sociedad civil europea para contrarrestar al malvado y poderoso comisario Lamy, que en lo referente a la liberalización de las inversiones, a pesar de declarar que “Nunca” habrá un acuerdo, es mucho más peligroso que Bush.