El presidente de Zimbabwe ha empezado con
un viejo eslogan de las luchas de liberación africanas, "La tierra,
y lo que está encima, pertenecen al pueblo". Al oir a Robert
Mugabe, ayer tarde en la cumbre mundial sobre el desarrollo sostenible,
fue fácil confundirlo por un defensor del África rural, "El
acceso a la tierra es fundamental en una economía agraria. Pues
es justo que los intereses de la mayoría prevalezcan sobre los de
una chusma elitista que tiene buenas conexiones con Inglaterra". Mugabe
habló obviamente de la expropiación de las fincas agrícolas
de los “farmers” blancos de Zimbabwe, campaña lanzada hace un par
de años y acelerada en las últimas semanas. El gobierno
de Harare ha declarado querer desalojar 2.900 de los 4.500 fincas agrícolas
comerciales que quedan -a pesar de que el Tribunal Supremo haya declarado
ilegales las últimas expropiaciones-. No estamos hablando de privar
a nadie de su granja, pero sólo una a cada uno, no 15 o 20,
y esto no es exagerar la cifra real". Mugabe está entre los pocos
jefes de estado que ha recibido aplausos, en la sala de plenarios en la
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, cuando ha dicho, por ejemplo,
“hemos luchado por la tierra, por la soberanía, por la independencia,
estamos preparados a dar nuestra sangre para defenderla". La Unión
Europea ha impuesto sanciones económicas a Zimbabwe, y la Commonwealth
ha decidido suspender a la ex-colonia. “No nos importan nada de las sanciones",
Mugabe ha salido al ataque: "no permitiremos a nadie interferir en nuestros
asuntos internos. Tony Blair, ten tu Inglaterra y dejá Zimbabwe",
más aplausos, hasta en la sala de prensa. Habla para su gente, y
las palabras de Mugabe tienen cierto “appeal” en África, también
porque la redistribución de la tierra está sin hacer
y la herencia colonial no es una invención. Por la mañana
el presidente de Namibia, Sam Nujoma, lanzó una acusación
contra Gran Bretaña: "Los blancos poseen el 78% de la tierra en
Zimbabwe", ha dicho, "Aquí en África meridional tenemos un
grave problema creado por los británicos. Aquí está
Tony Blair, es él el que ha creado esta situación en Zimbabwe",
y "la Unión Europea tiene que quitar sus sanciones". El Primer Ministro
británico, intervenido poco después de Nujoma, no ha reaccionado.
"Mugabe juega un papel panafricanista y usa una retórica anti neocolonial,
pero es un maquillaje para esconder la realidad", comenta Ten Jaibiti,
dirigente del Movimiento por el Cambio Democrático -la mayor organización
de oposición democrática en Zimbabwe. Acusa, "La llamada
reforma agraria es arbitraria. La mayoría de la población
está reducida al hambre. La agresión a los derechos humanos
es generalizada, las bandas de Mugabe siembran el terror."
La campaña de expropiaciones de
tierras lanzada por el presidente de Zimbabwe divide a África. El
sábado pasado durante la manifestación desde el “township”
de Alexandra se veían carteles insultantes contra Mugabe, entre
el Movimiento de los Sin Tierra sudafricanos la expropiación de
tierras es obviamente vista con simpatía. Pero otros movimientos
sociales incluso radicales hablan de elecciones populistas y antipopulares,
"Mugabe ha bailado durante veinte años al ritmo del Fondo Monetario
y del Banco Mundial y ahora fomenta las expropiaciones por sus intereses",
dijo el líder del Foro Ccontra las Privatizaciones, Trevor Ngwane.
Ten Jaibiti habla claro, "La campaña de expropiaciones no tienen
nada que ver con la democracia ni con el desarrollo o la redistribución."