solidaridad para el desarrollo y la paz
PALESTINA

Una tierra de nadie con el rótulo de sagrada. Un momento en la historia que se repite bajo el nombre de la guerra. Un híbrido que tiene la segura intención de convertirse en estado, y los hechos nos recuerdan que vive bajo las leyes de un país ocupante.

Inés Mazarrasa, voluntaria de Sodepaz, vivió durante tres meses en los Territorios Ocupados Palestinos, realizando el seguimiento de los proyectos que Sodepaz desarrolla en Palestina.

¿Es Palestina un Estado?
No creo que ahora mismo en Palestina exista un Estado, propiamente dicho, lo que hay es un híbrido, una autonomía limitada, representada por la Autoridad Palestina, que cuenta con algunas competencias en determinados territorios, principalmente en siete ciudades cisjordanas (mal comunicadas entre sí) y en Gaza. Existe una Administración que se está haciendo extremadamente burocrática y sobredimensionada respecto a sus posibilidades reales de actuación, salpicada además por casos de corrupción y malversación de fondos.

¿En qué consisten los proyectos que Sodepaz desarrolla allí?
Sodepaz, hasta ahora ha venido trabajando en dos áreas fundamentales como son el agua y la salud.
El tema del agua es prioritario ya que es una zona árida donde este recurso escasea. Además en este caso se añade otra dificultad mas, ya que los recursos hídricos, ya sean subterráneos o de superficie, están absolutamente controlados por Israel mediante leyes muy duras que regulan el uso que los palestinos pueden hacer de ella. Estamos hablando, por ejemplo, de acequias para irrigar las tierras y/o canalizaciones que no han sido rehabilitadas, ni perfeccionadas en años. Es decir algunas instalaciones son las que existían antes de la ocupación ( hace unos 30 años) y están muy deterioradas provocando que el agua se filtre y se pierda. El trabajo de Sodepaz consiste en mejorar esas instalaciones para garantizar un mejor aprovechamiento de este recurso, para ello contamos con la experiencia de nuestra contraparte, el Palestinian Hydrology Group (PHG). Uno de los proyectos que estamos llevando a cabo esta en la zona de Hebrón, en lo que se ha llamado las áreas C, es decir áreas rurales dónde la Autoridad Palestina no puede actuar ya que siguen bajo control exclusivo israelí, pero donde existe una gran población palestina que, gracias al proceso de paz, se ha quedado un poco en tierra de nadie. El trabajo consiste en construir aljibes y depósitos de agua que recuperan agua de lluvia para uso doméstico o agrícola. En cuanto al tema de la salud, trabajamos en atención primaria, por un lado, mejorando el equipamiento médico de las clínicas de nuestra contraparte, la Union of Health Workers Committees (UHWC) y por otro lado desarrollando programas de educación sanitaria.

¿Qué repercusión tiene el trabajo de Sodepaz sobre la situación que vive Palestina?
El problema principal de Palestina es la ocupación y la situación de apartheid que existe entre palestinos e israelíes. Es cierto que hay problemas graves de carencias pero a menudo son consecuencia de la ocupación israelí, que se traduce en que los palestinos no pueden exportar sus productos, principalmente agrícolas, o no pueden utilizar el agua para irrigar sus tierras, o no pueden desplazarse a su lugar de trabajo porque los territorios están cerrados.
Tradicionalmente, son las Ongs palestinas o entidades privadas las que han cubierto estas carencias y lo siguen haciendo ya que la Autoridad palestina no puede o no esta cubriendo todas las áreas. Nuestro trabajo va dirigido a apoyar esas organizaciones que en cierta medida, están resistiendo a la ocupación y luchando por la construcción de una democracia en su país. No podemos acabar con la ocupación pero sí que podemos y debemos denunciar lo que allí esta sucediendo.

La paz llegará cuando estén hablando de lo mismo, cuando se pongan de acuerdo sobre qué significa la Paz para los israelíes y qué significa para los Palestinos. Mientras tanto, podemos actuar, tal vez de manera limitada pero no por ello menos eficaz, como por ejemplo, hacer que un agricultor en vez de necesitar catorce horas para irrigar su tierra lo haga en cuatro y así pueda cultivar y regar mas tierras, y de este modo tal vez no se las confisquen.