LUJOS PARA ASISTENTES Y REPRESIÓN PARA MANIFESTANTE EN NUEVA YORK (Agencia Prensa Latina)  

  31 ene (PL) Los asistentes al Foro Económico Mundial compraron su seguridad con 25 mil dólares, pero en las afueras de la sede del evento, que comienza hoy en Nueva York, numerosos manifestantes estan expuestos a la represión. El Departamento de policía de la metrópolis sembró de barricadas y otros dispositivos de contención los alrededores del exclusivo hotel Waldorf Astoria que durante cinco días rodeará de lujo a estrategas económicos y presidentes de las mayores corporaciones del mundo. Miles de agentes resguardados por corazas antibalas, cascos y botas especiales cuidarán la "fiesta de millonarios capitalistas", tal como la definió uno de los líderes antiglobalización convocados a manifestarse pacíficamente contra el orden económico imperante.

El vecindario de Manhattan y la avenida Park, donde está enclavado el Waldorf Astoria, parecía ya desde hace unos días un barrio sitiado, pero hoy las tensiones a ambos lados de las barreras lo transfiguraron en un campo de batalla antes del rompimiento de las hostilidades. Mientras al hotel los participantes pudieron acceder luego de una rutinaria revisión en busca de explosivos o armas, en las calles aledañas los policías, parapetados tras escudos que casi los sobrepasan en tamaño, vigilan amenazantes a quienes prefieren demostrar su oposición con disfraces, música y marionetas.

"No somos terroristas y por eso denunciamos la actitud poco cooperativa de la policía neoyorquina que nos considera antipatriotas por manifestar en público nuestras preocupaciones", se quejó Mac Scott, dirigente de "Otro mundo es posible", una de las asociaciones presentes en la protesta. Scott reveló que para evitar la marcha, organismos gubernamentales apelaron al patriotismo, práctica común desde los atentados del 11 de septiembre del 2001.

Desde los ataques terroristas que dejaron más tres mil muertos en Washington, Nueva York y Pennsylvania, la Casa Blanca alentó la política del mutismo para frenar las críticas contra las violaciones de las libertades civiles en nombre del antiterrorismo, contenidas en leyes recientemente aprobadas.

Organizaciones en pro de los derechos ciudadanos cuestionan que el traslado de la sede tradicional de este foro desde Davos, Suiza a Nueva York constituya un reconocimiento a la megápolis. Celebrado hace 31 años, el Foro de Davos, como también, se le conoce, reunirá a dos mil 700 líderes políticos, 30 jefes de Estados entre ellos, e industriales que debatirán como afrontar épocas de crisis.

En eventos similares como el de Seatle, Estados Unidos, en 1991, y Quebec, Canadá, en 2001, miles de protestantes tomaron las calles para encontrarse con la represión más brutal mientras pedían la abolición entre ricos y pobres.