El SIDA EN CUBA

Algunos hechos
NIÑOS AFECTADOS
El Sistema de Salud Pública de Cuba, inspeccionado por la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF, ha ofrecido los datos de las personas afectadas por el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH). Los datos sobre el número de personas seropositivas en Cuba (desde 1985) son:
 
 

TOTAL
1346
HOMBRES
962
MUJERES
384
NIÑOS AFECTADOS
4
TOTAL DE CASOS DE SIDA
516

El primer caso de infección por HIV se identificó en Cuba en 1985.  Las medidas inmediatas que se tomaron fueron asegurar un abastecimiento seguro de sangre, incluyendo la paralización de las importaciones de productos sanguíneos extranjeros, análisis de todos los donantes y de toda la sangre donada.  Las estadísticas indican que sólo nueve casos de la infección por HIV se debieron a transfusiones de sangre.  Los promedios internacionales indican que se da un caso de infección por cada 250.000 donaciones, considerando que sólo hay dos casos detectados  en Cuba durante un período de 11 años, podemos considerar que este es un hecho especialmente notable dado que se han realizado más  de 600.000 donaciones anuales.
Desde 1988, la transmisión ha aumentado sobre todo entre los hombres homosexuales y bisexuales.
Más de dos tercios de la población cubana ha sido analizada.  Los criterios de selección de la población a analizar para detectar el  HIV es  una de las características que diferencia el programa cubano de SIDA y se extiende a las mujeres embarazadas.
Si el resultado es positivo (los casos son confidenciales), la mujer tiene la opción de interrumpir el embarazo. Hasta ahora, ha habido cinco  niños que han nacido siendo seropositivos y tres de ellos han muerto.

Tratamiento

Los seropositivos y los enfermos del  SIDA son tratados en hospitales especializados administrados por la Institución de Medicina Tropical.  Existen 11 sanatorios ubicados a lo largo de la isla, que tratan, dependiendo del tamaño, entre  10 y  300 pacientes. Además del profiláctico PCP  y la terapia antiretroviral (AZT, DDI), el programa cubano incluye el tratamiento para las infecciones oportunistas,  el uso del alpha-interferon, factor de traslado, y terapias alternativas tales como la acupuntura y la medicina natural.  Los médicos de la  familia en cada barrio proveen  la atención primaria a los afectados por el HIV.  El paciente tiene el derecho de escoger o rehusar cualquier tratamiento. En Junio de 1993, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) anunció una nueva estrategia, dirigiendo los esfuerzos a la integración de los afectados con el HIV o el  SIDA en sus comunidades y en sus familias, después del período de diagnóstico inicial en un sanatorio. Cualquier afectado por el HIV puede solicitar residir de forma  permanente en el  sanatorio.

Prevención y Educación

Las campañas  educativas han tenido carácter general,  aunque los adolescentes hayan sido uno de los objetivos prioritarios, las campañas han  incluido folletos y acciones especiales como conciertos para recaudar fondos para el tratamiento de los afectados.
En 1992 se creó el Grupo de Prevención del Sida, formado por personas que tienen el  HIV, habiendo sido el primer grupo implicado en la educación sobre SIDA.  Los miembros del grupo trabajan en colaboración con el MINSAP y el Centro Nacional para la Educación de Salud, entre sus acciones destacan la distribución de información y materiales divulgativos en discotecas, escuelas, asociaciones de barrio, centros de recreo y unidades militares.

1997: aumento del número de casos

Funcionarios  del MINSAP han manifestado que el número de personas infectadas con el virus de HIV aumentó en el  último año, aunque  la isla mantiene un índice bajo de infección.
El Ministro de Salud, Raúl Pérez González y  el Director de Epidemiología, Manuel Santín declararon, en una rueda de prensa, que al final de 1997  había un total de 1.800 personas infectadas con el HIV. Se había producido  un incremento del 60 por ciento respecto a los casos de 1996.
El número de casos es menor que en otros países de América Latina y el Caribe, pero Manuel  Santín y Raúl Pérez dijeron que este número bajo representaba un cierto ‘problema’, ya que muchos jóvenes no tienen la conciencia de que la enfermedad representa una amenaza. Los programas públicos de información tienen que procurar aumentar esta conciencia, «nuestra población tiene un nivel bajo de preocupación,» comentó Manuel Santín.
También manifestaron que un riesgo  para Cuba es “el crecimiento en el número de visitantes extranjeros a la isla  -más de 1 millón en el último año- con origen en países con índices más altos de  casos de SIDA que Cuba”.