El espíritu de solidaridad choca
a veces con la esencia más estúpida de la burocracia, o peor,
con el olvido de los políticos. Casi 15 toneladas de materiales
y objetos de primera necesidad para Cuba, entre ellos medicamentos y diversos
alimentos se encuentran apilados, bajo llave, desde hace casi un año
y medio, en una nave alquilada por el Ayuntamiento de León. La ayuda
debía ir a Matanzas y Limonar, localidades cubanas hermanadas con
la capital leonesa y San Andrés del Rabanedo.
Mientras los productos perecederos se
pudren, el equipo de gobierno, del PP, presidido por Mario Amilivia, es
acusado de no tener olfato social. El concejal de IU, Joaquín González
Vecín, la Asociación de Amistad con Cuba y el resto de la
oposición, han informado a sus desmemoriados compañeros de
plenos sobre la caducidad de algunos de los donativos de los leoneses,
en particular de medicamentos y leche maternizada. Se calcula que el 25%
de estos donativos podría estar ya inservible.
A Andrés Martínez, presidente
de la Asociación de Amigos de Cuba, la cuestión le parece
«kafkiana», con un fondo de «hipocresía»
y «desidia» política, merecedora de un análisis
en profundidad por parte de la sociedad. Más incalificable es para
Martínez el hecho de que el Ayuntamiento de León haya aprobado
en 1994 y 1996 sucesivas partidas de 25 millones de pesetas para cooperación
al desarrollo de países necesitados y que, hasta el momento, no
se hayan aplicado ese dinero a los proyectos.
El consistorio leonés también
dio el visto bueno definitivo a una compra de insulina para Cuba por importe
de tres millones de pesetas, sin que el equipo de gobierno haya resuelto
el tema, denuncia Martínez.
(EL PAÍS)