La marcha del Foro Social Mundial comenzó
en Buenos Aires la
tarde del 22 de agosto, en el mismo lugar
donde cada jueves se
realiza una persistente ronda contra la
muerte protagonizada
por unas damas que lucen arrugas en el
rostro, cicatrices en
el alma, y pañuelos blancos en
la cabeza.
Junto a las Madres y las Abuelas que reclaman
por sus hijos y
nietos desaparecidos, en la propia Plaza
de Mayo, unos 5.000
manifestantes iniciaron su caminata hacia
el Foro convocado
para debatir si es posible, frente al
estado de las cosas en
el mundo, una alternativa.
Cien metros hacia atrás quedaba
la Casa Rosada, a la que la
marcha le dio expresamente la espalda.
La Policía Federal,
además de varios patrulleros, utilizó
para decorar el lugar a
sus hombres armados y con cascos, e instaló
una gran valla
metálica que dividió en
dos a la Plaza, con ánimo de evitar
que alguien se acercase al edificio en
el que funciona -por
así decir- el gobierno.
También a cien metros de la marcha,
pero hacia la derecha (no
es una metáfora), los grandes bancos
de la "city" mostraban su
curiosa arquitectura modelo 2002: tapias
de metal, para
cubrirse de sus propios clientes cuyos
ahorros fueron
incautados tras la aplicación del
llamado "corralito".
El sector Línea Fundadora de Madres
de Plaza de Mayo se sumó a
la marcha. Se autoexcluyó, en cambio,
el sector liderado por
Hebe de Bonafini, que se considera a sí
mismo más radicalizado
y permaneció en la Plaza escuchando
estoicamente al menos una
docena de veces la marcha La Internacional,
moderada con una
selección de ballenatos colombianos
editados en CD por la FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)
y el EP
(Ejército del Pueblo).
Los relojes de la Plaza también
parecían discrepar: el del
Cabildo ha quedado detenido a las 9.35,
y otro cercano, sobre
un cartel de Siemens, marca las 6. Pero
eran las 4. Media hora
antes, parecía que nadie se había
enterado del evento, pero de
pronto aparecieron columnas imprevistas
y asombrosas, que
ocuparon buena parte de las avenidas del
centro porteño. Con
los relojes y los pies andando, comenzó
el movimiento. A la
cabeza iban el Premio Nobel de la Paz
Adolfo Pérez Esquivel,
Madres de Plaza de Mayo como Laura Bonaparte
y Nora Cortiñas,
el boliviano Evo Morales, y el dirigente
de los trabajadores
brasileños, Joao Antonio Felicio.
La variedad de grupos y organizaciones
fue sorprendente.
Marchó la CTA (Central de Trabajadores
Argentinos) y uno de
los principales gremios que la integra,
ATE (Asociación de
Trabajadores del Estado). El sector más
másivo, humilde y
populoso de la marcha lo constituyó
el Movimiento Barrios de
Pie, encabezado por un grupo de madres
con sus bebés alzados o
en cochecitos.
Silvano Villagra, representante de La Matanza,
calculó que
unos 1.200 vecinos que integran el movimiento
llegaron para
participar de la marcha. "Esto se nuclea
a partir de los
comedores escolares, y de la búsqueda
de trabajo" explicó
Villagra mientras caminaba. "Acá
nos dimos cuenta de que no
hay una salida si nos quedamos esperando.
Tenemos que hacer
algo".
¿Y un hecho como el Foro puede generar
entusiasmo? Villagra se
rasca la cabeza: "La gente no confía
en nada. Pero por eso
mismo hay que buscar otra cosa. Una alternativa.
Aquí se puede
charlar de eso, y escuchar ideas". A su
lado iban dos madres
empujando sus respectivos cochecitos,
con pecheras de los
comedores escolares "Hormiguita Viajera"
y "La unión es la
fuerza".
Más atrás, caminaban el grupo
de teatro El Desarmadero, la
Asamblea Popular de San Telmo y con pancartas
contra el ALCA,
una columna del Movimiento por la paz,
la soberanía y la
solidaridad entre los pueblos, cuyos integrantes
portaban
leyendas que decían "No a la guerra",
"No queremos
militarización" y "No al plan Colombia".
Apertura del Foro: Otra Argentina es posible
Un escenario repleto de las diferentes
personalidades que
representan el capítulo argentino
del Foro Social Mundial -
entre las que destacaban miembros de Madres
y de Abuelas de
Plaza de Mayo, el premio Nobel Adolfo
Pérez Esquivel y las
delegaciones latinoamericanas que adhieren
a la convocatoria-
fue el marco en que se dieron por iniciadas
las actividades
programadas para este encuentro internacional,
centradas
precisamente en la crisis del modelo neoliberal
en esta parte
del mundo bajo el lema "Otro mundo es
posible, otra Argentina
es posible".
Puntual, como había sido el inicio
de la marcha desde Plaza de
Mayo, a las 18,30 y ante una Plaza Houssay
repleta comenzó a
leerse la larga lista de las 600 organizaciones
que participan
de la propuesta. Destacaban en el entorno
la diversidad y el
colorido de quienes integran ese espacio
de discusión
internacional, donde flameaban banderas
brasileñas y
bolivianas junto a otras de las distintas
delegaciones
locales. Del mismo modo, la posición
de cada orador fue una
síntesis del momento que se vive
en sus naciones, aunque hubo
coincidencia total en fustigar al Alca
y a "la creciente
militarización de Latinoamérica".
Joao Felicio, el primero en hablar ante
la multitud, lo hizo
en un portugués sin concesiones.
"No merecemos los gobiernos
que tenemos en América Latina",
repitió el presidente de la
Central Unica de Trabajadores del Brasil
(CUT) el partido que
sostiene la candidatura de Lula Da Silva
para las elecciones
del 6 de octubre. Alarmado por la visión
de miles de personas
revolviendo en busca de comida de las
bolsas de basura en su
viaje de Ezeiza a Buenos Aires, Felicio
acusó del desastre al
modelo económico que rigió
en el país en la última década.
"Este Foro es una forma de conciencia,
las fronteras no tienen
que ser para los pueblos, tienen que impedir
el paso de los
capitales que devastan a las naciones",
sintetizó este
profesor de Historia del Arte devenido
en uno de los
fundadores del Partido de los Trabajadores
(PT). Su
intervención finalizó, precisamente,
con una arenga a favor de
Lula como esperanza de esos cambios para
el Brasil.
Evo Morales, acompañado de un grupo
de campesinos bolivianos
con sus típicas vestimentas y banderas
multicolores, destacó a
su turno que "llegó la hora de
pedir el poder y el
territorio", al señalar que es
posible discutir a "los
partidos del modelo desde las calles y
los caminos y no desde
las elecciones". Frustrado candidato a
la presidencia de
Bolivia, Morales atacó la privatización
de las empresas de
servicios esenciales y avaló la
consolidación de asambleas
populares "contra las oligarquías
de narcotraficantes que
dominan los partidos políticos".
Y repitió que promueve el
nacimiento de "muchas Cubas para destruir
al imperialismo".
Ana Esther Ceceña, directora de
la revista-libro Chiapas,
señaló posteriormente que
en el origen del Foro ocupa su lugar
destacado la revuelta zapatista del subcomandante
Marcos.
"Había un eje que sigue teniendo
vigencia -recordó la
economista e investigadora- la creación
de un mundo en el que
cupieran todos los mundos. Un mundo en
el que todos puedan
encontrar su lugar".
El cierre del acto estuvo en labios de
Nora Cortiñas, de
Madres de Plaza de Mayo línea Fundadora.
"No necesitamos que
salgan a vigilarnos. Queremos ser independientes",
dijo, y
sostuvo que el Foro de Buenos Aires es
una suerte de
reivindicación de la lucha de "los
30 mil detenidos-
desaparecidos, de los torturados, de los
presos, de los
exiliados" de los años 70.
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