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Tenemos derecho a manifestarnos, "y derecho a reivindicar que el gobierno
mantenga las promesas dadas en 1994", dice una voz joven de chica al final
del salón "Steve Biko", en uno de los pabellones del Centro de Exposiciones
al sur de Johannesburg. El micrófono pasa, una voz de hombre añade:
"El Foro Oficial no ha sido capaz de recoge todas las voces, una parte
de la sociedad civil ha sido marginada". El tono es calmado pero las acusaciones
vuelan en la asamblea de medio día realizada junto al Foro
Global de la Sociedad Civil - la contracumbre a la Cumbre Mundial sobre
el desarrollo sostenible en curso en la metrópoli sudafricana. En
la sala hay representantes de todos los movimientos, grupos, organizaciones
- de todo el mundo - presentes desde hace diez días en lo que alguien
imaginó como un "Porto Alegre africano", pero efectivamente es otra
cosa, pocos momentos de celebraciones de la sociedad civil, pocas ocasiones
de trabajo en seminarios y debates, poco trabajo de presión ante
las agencias de la ONU y ante las delegaciones de los gobiernos. En debate
están las manifestaciones del sábado, hay tres y el "secretariado
de la sociedad civil" y el Comité Internacional que ha coordinado
la organización del Foro piden que se unifiquen en una única
gran marcha por "la eliminación de la pobreza", una "economía
mundial justa", la solidaridad y el desarrollo sostenible. ¿Pero
pueden converger manifestaciones que tienen propuestas y objetivos muy
diferentes? El micrófono sigue pasando. Paul Nicholson interviene
en nombre de Vía Campesina, la red internacional de organizaciones
y sindicados rurales que aquí a Johannesburg se ha ido a reunirse
a Sherwood, el campamento del Landless People Movement sudafricano, un
espacio no lejos del viejo, y medio vacío, Centro de Exposiciones.
Para nosotros es fundamental construir "alianzas", dice Nicholson: "Pero
aquí hay una gran confusión entre instituciones, organizaciones
no gubernamentales, agencias internacionales. Nosotros queremos que la
manifestación sea autónoma, independiente, y con un objetivo
claro: por la redistribución de la tierra, contra las privatizaciones.
Una gran manifestación pacífica pero sobre todo independiente".
El Landless People Movement acusa al gobierno de ir demasiado lento en
la reforma agraria, y espera que con la manifestación del sábado
se entregue un memorándum al presidente Thabo Mbeki. Está
será la primera manifestación, con inicio alrededor de las
9 de la mañana en un parque al final de Sandton -el suburbio elegante
de tiendas y oficinas dónde tiene su sede la Cumbre. Esta previsto
que la tribuna esté al final de la zona vallada, una información
no confirmada de estos días que dice que a las organizaciones no
gubernamentales le han prohibido los permisos de entrada más allá
de la verja.
En el salón Steve Biko toma la palabra Dennis Brutus, líder
de Jubilee SouthAfrica, la organización que lucha por la cancelación
de la deuda, y que dice hablar en nombre del Movimiento Social Indaba -
una veintena de grupos contra las privatizaciones, ambientalistas, por
los servicios sociales, contra los desahucios. "¿Unificar las manifestaciones?
Para nosotros el diálogo queda abierto, pero hasta ahora no ha tenido
éxito porque hay una diferencia fundamental: nosotros estamos con
los movimientos que han tomado partido contra el NEPAD en todo el continente,
la llamada Nueva Sociedad por el Desarrollo de África". se trata
del proyecto lanzado hace un poco más de un año por algunos
gobiernos africanos y esponsorizado por el G8. "La palabra sociedad es
fundamental en este proyecto, y se trata de una sociedad desigual, en la
que África será reducida a la posición de mendigar
los favores del mundo desarrollado", Brutus ataca, “no hay compromiso posible.
Por esto no podemos manifestarnos con los representantes oficiales". En
la manifestación más "oficial", convocada por el Foro Global,
participarán muchos ministros del gobierno de la ANC - Zola Skweyiya,
Ministro de Desarrollo Social e interlocutor formal del Foro y el Ministro
del Medio ambiente Valle Moosa. Y también dirigentes de la Federación
Sindical COSATU, la coordinación oficial de ONG sudafricanas
SANGOCO. Los movimientos sociales entienden esta marcha como "Alexandra
ocupa Sandstone", el “township” negro se expande en el barrio elegante
distante pocos kilómetros en línea recta, él muoverano
a medias mañana. También la tercera manifestación,
más oficial, saldrá del estadio de Alexandra, el lugar que
representa de modo estridente los contrastes entre el pasado y presente
de Sudáfrica. Las tres marchas recorrerán ciertamente
más o menos el mismo recorrido, ya autorizado por las autoridades.
Un señor de pelo afro gris pide moderación: "Compañeros,
tienen que buscar un objetivo común, sería triste salir con
manifestaciones diferentes". Una joven llamado Suara, keniata, dice que
"los de Sandton", los delegados oficiales, deberían venir aquí
al Foro: "Necesitan escuchar todas las voces”. Una mujer de pelo
blanco, no todos se presentan por su nombre, dice que unificar las manifestaciones
será una cosa bonita "pero si no lo logramos no será en absoluto
una catástrofe. Lo importante es lanzar un mensaje fuerte y autónomo,
si lo lanzamos con voces diferentes que hay de malo". Mohau Pheko es aún
más explícito: “No me importa si las manifestaciones son
tres o diez, necesitamos muchas voces. Lo importante es que el mensaje
esté claro: queremos que la OMC sea sacada de la cumbre sobre el
desarrollo sostenible". Representa al grupo Trade and Gender África
("comercio y género"), de Johannesburg y denuncia que la Organización
Mundial del Comercio ha secuestrado la Cumbre. “los temas del desarrollo
social, el agua, la electricidad y los recursos, los están tratando
en clave comercial". Mohau también ataca al Foro Oficial: "Abrir
los espacios del Expo Centre, que la gente de Sherwood pueda entrar". Demasiadas
voces han sido excluidas - un poco por voluntad de control político,
y en muchos casos porque la cuota para inscribirse de 1.500 rand, (150
euros) por persona excluye a quien no tiene un patrocinio. "También
hace falta abrir Sandton, la Cumbre tiene que escuchar nuestras voces."